
Las deficiencias del servicio de Correos en el Vallès no es un tema nuevo y así se lo ha recordado el presidente de la Cecot, Antoni Abad, al presidente ejecutivo de la Sociedad Anónima Estatal Correos y Telégrafos, Jose Manuel Serrano, en un escrito en el que la patronal traslada la queja del sector empresarial por las deficiencias del servicio de entrega de correspondencia los últimos meses. Abad ha referenciado la queja que la patronal ya cursó en octubre de 2019 al mismo Serrano por idénticos motivos y a la que el presidente de Correos respondió confirmando las incidencias, pidiendo disculpas y asegurando que, en aquel momento, se debían a una situación circunstancial y de carácter temporal.
Hoy la Cecot ha vuelto a hacer llegar a Serrano su preocupación por el mal servicio que está prestando la entidad que preside a diferentes municipios del Vallès y la ha informado de que el servicio vuelve a sufrir retrasos en la entrega de correspondencia. Es por ello que ha reiterado su solicitud para que se ponga fin a las incidencias y se implementen los recursos necesarios. “La deficiencia del servicio impacta negativamente tanto en la competitividad empresarial como en la calidad de un servicio público que tiene que dar respuesta a toda la ciudadanía”, argumenta Abad.
Sin embargo el grueso principal de las últimas incidencias detectadas se concentran en las poblaciones del Vallès Oriental y, en este sentido, el Consejo Comarcal del Vallès Oriental es quien está canalizando las quejas y carencias del servicio en diecisiete de los municipios de la comarca y ya ha solicitado una reunión con el director territorial de Correos en Cataluña, Carlos Chimeno, para exponer la situación y pedir que se resuelva la situación.
“Más allá de casuísticas relativas a los horarios de apertura de determinadas oficinas o de la falta de buzones a pie de calle, el hecho de que más preocupa y perjudica al sector empresarial representado por la Cecot es el retraso en la entrega de la correspondencia y que les está comportando un sobre coste económico innecesario “, explica Abad. Entre la correspondencia empresarial se encuentran diferentes tipos de notificaciones administrativas, tales como abonos de IBI o de otros impuestos o tasas que requieren de un plazo máximo para dar cumplimiento. “¿Cómo es posible y qué tipo de organización puede mantener unos aplazamientos en la prestación de un servicio básico de hasta tres meses? Cualquier empresa ya habría cerrado. Estamos hablando de casos reales de empresas que están recibiendo las notificaciones administrativas con el plazo de cumplimiento ya caducado. Y las administraciones te suelen facilitar hasta tres meses de margen desde que genera la notificación hasta el vencimiento de la misma! “, Exclama el presidente de la organización empresarial.
En este sentido, la Cecot ha manifestado a Serrano que una vez vencido el plazo de las notificaciones administrativas es prácticamente imposible continuar el procedimiento y esto genera sobre costos a las empresas y agrava sus procesos organizativos ya que las obliga a invertir un tiempo no productivo para resolver trámites administrativos sobrevenidos como consecuencia de un servicio deficiente e ineficaz a la hora de entregar la correspondencia.



