Este lunes, después de varias semanas de trabajo, se han abierto los tres carriles por sentido del tronco de la autopista en las áreas de Vilassar y de Mollet del Vallés.

Una vez finalizada la concesión de la C-32 norte y de la C-33, el Departamento inició los trabajos para desmontar las cabinas y adecuar los espacios centrales en las zonas de peaje. Mientras se han llevado a cabo estas obras la zona de los peajes debía cruzarse con mucha precaución y reduciendo la velocidad.

Estas actuaciones tienen un presupuesto de unos 5 millones de euros, dentro del contrato de mantenimiento de estas vías, adjudicado por 8,4 millones de euros el 31 de agosto, día de la finalización de las concesiones.

El vicepresidente de Políticas Digitales y Territorio, Jordi Puigneró, anunció hoy que el Gobierno impulsará la instalación de placas fotovoltaicas en el espacio liberado de las cuatro áreas de peaje de la C-32 norte y la C-33 para generar energía verde. “El Gobierno de Cataluña tiene un firme compromiso en la lucha contra el cambio climático y esto significa la reducción de las emisiones de CO2 y hacerlo precisamente en ese ámbito donde la mayoría de países tiene las principales emisiones, que es el tráfico rodado ; en Cataluña, el 40% de las emisiones provienen del tráfico “, remarcó el vicepresidente. Puigneró lo ha explicado en Vilassar de Dalt, donde esta mañana han quedado liberados los tres carriles centrales de la autopista, a la vez que en la zona de peaje de Mollet del Vallés.

Las nuevas plantas fotovoltaicas ocuparán una superficie total de 11 hectáreas, equiparable a 11 campos de fútbol, ​​y generarán unos 20.000 MWh de energía al año, que corresponde aproximadamente a la que consume la red de carreteras gestionadas directamente por la Generalitat.