
Los usuarios de la línea R3 tendrán que esperar más tiempo del previsto para recuperar la circulación ferroviaria entre l’Hospitalet de Llobregat y Mollet-Santa Rosa. La reapertura de este tramo, inicialmente prevista para la primavera y que debía marcar el final de la primera fase de las obras de desdoblamiento de la línea, podría no producirse hasta después del verano.
Así lo han denunciado diversas plataformas de usuarios de la R3 y la asociación Promoció del Transport Públic (PTP), que aseguran haber sido informadas por la Generalitat de que el calendario inicialmente previsto no podrá cumplirse.
El principal motivo del retraso es la situación de un muro de contención situado junto a la estación de Montcada Bifurcació. La estructura se desplomó el pasado 6 de marzo sobre la zona donde se estaban ejecutando trabajos ferroviarios, obligando a modificar la planificación de las obras. Casi tres meses después del incidente, el muro continúa sin ser reparado, lo que impide avanzar en la actuación y reabrir el tramo afectado.
Las entidades de usuarios critican la falta de rapidez en la gestión de la incidencia y consideran que no se ha actuado con la celeridad necesaria para resolver un problema que mantiene paralizada una infraestructura clave para la línea.
Por su parte, fuentes de Adif señalan que todavía no es posible concretar una fecha para la recuperación del servicio, ya que la resolución de la incidencia depende de factores externos a la compañía ferroviaria. Desde la Generalitat se ha explicado que el muro pertenece a una empresa privada y que su reconstrucción requiere actuaciones dentro de una propiedad particular, circunstancia que ha obligado a realizar diversos trámites jurídicos y administrativos antes de poder intervenir.
El retraso también genera incertidumbre sobre el calendario de las siguientes fases de las obras de desdoblamiento de la R3. La previsión inicial contemplaba la reapertura completa del tramo actualmente cortado hasta La Garriga en enero de 2027, pero las plataformas de usuarios temen que el nuevo aplazamiento tenga un efecto en cadena sobre el conjunto del proyecto.
Además de afectar a los viajeros de la R3, el corte tiene repercusiones en otros servicios ferroviarios. Entre ellas, la imposibilidad de realizar determinadas pruebas con los nuevos trenes fabricados por Alstom y la prolongación de las afectaciones en la línea R7, cuya recuperación del servicio tampoco se espera a corto plazo.



