Roberto Giménez

Normalmente la ‘Carta del Domingo’ es de actualidad política pero quiero hacerla de personajes importantes públicos que he conocido en mis ‘Casi treinta años y un día’ al frente de REVISTA DEL VALLÈS. El día es una metáfora de la condena porque he escrito mucho, con pasión, porque nunca me tomé mi trabajo como una profesión sino con una devoción y eso se ha reflejado en la Revista, que ha sido mi segunda casa, mi familia lo sabe. Ahora me doy cuenta que la dedicación profesional haya sido excesiva, mirándolo en la distancia…

El periodismo planteado con vocación me ha hecho profesionalmente feliz. Le he dedicado mi cuerpo y alma. Viendo en perfectiva me lo he tomado como un sacerdocio, no exagero porque adolescente quería ser periodista. Mi dedicación no fácil. En 1975 vine a Barcelona emprendí una vida. Muy atractiva y en cierta manera arriesgada, y desde 1977 vivo en Granollers, mi ciudad de adopción, Lleida es mi ciudad natal. Conozco más ésta ciudad que aquella.

De Granollers conozco casi todo su Historia y sus personajes públicos del siglo pasado porque le Historia del siglo XX me la han contado al alcaldes amigos (Francisco Llobet Arnán), mi presidente Pere Viaplana y entre otras muchas personas José Antonio Cabrera. A través ellos he estado en la cocina política. Siento que he vivido dos vidas a mis sesenta y tres nada ni nadie me sorprende para lo bueno como lo malo. Soy un viejo de ciento veintiséis años y pienso dar guerra muchos más porque muchas más cosas por vivir, soy pecador positivo que siempre hacía delante. Me duele España, pero siempre me dolido.

Tengo una novela histórica medio escrita titulada ‘El dos de Mayo de 1808 en el Vallès’ con hechos heroicos protagonizados por aquellos vecinos cuando la Vila tenía dos mil fuegos, que les sorprenderán cuando lo lean.

Tengo un borrador titulado ‘La Granollers del señor Llobet (1939-1979) es toda la documentación que me paso el alcalde Llobet que estuvo diecisiete años y que consiguió que ésta ciudad premiada en 1976 por el Jefe del Estado en Madrid. Llobet estaba orgulloso del premio. El alcalde era un hombre bueno. Durante once años me contó la España del franquismo. Él nunca fue franquista. Josep Pla en la revista DESTINO, como halago, a Llobet sorprendido le gustó…

A principios de esa década Vic, Mataró, Sabadell y Terrassa admiraban a ésta ciudad lo cuento en ‘Verdades y Leyendas de Granolleig’ que pueden comprar en el dominio tyep.net o Llibreria Carbó’

Amo a Granollers como los propios vecinos que han nacido en ella. Conozco su Historia y muchos de sus personajes públicos. No soy historiador pero me encanta la Historia.

Roberto Giménez