
El Govern ha decidido dar una paso atrás en la desescalada y ha anunciado este viernes que reduce horarios de apertura de bares y restaurantes y también limita la movilidad de la comunidad al ámbito comarcal, durante la semana. Eso sí, se podrá salir del territorio para visitar a familiares por Navidad. Unas medidas que entrarán en vigor el próximo lunes, 21 de diciembre, y se alargarán hasta el 11 de enero.
Además, las actividades y reuniones sociales se reducirán a grupos de seis personas, aunque se mantendrá el tope de diez en fechas señaladas como Navidad y Fin de Año, siempre que estos pertenezcan a dos burbujas de convivencia. El toque de queda del 25 y 31 de diciembre se alargará hasta la una de la madrugada, mientras que la noche de Reyes será a las 23.00 horas. En la actualidad está vigente entre las diez de la noche y las seis de la mañana en todo el territorio. Unas medidas que ha anunciado este viernes la portavoz del Govern, Meritxell Budó, en una rueda de prensa desde Palau.
El cierre comarcal, previsto para los fines de semana, pasa a ser de lunes a domingo, “excepto para visitar a familiares, que los desplazamientos sean con burbujas de convivencia o para ir a un destino fijo” como una segunda residencia. Es decir, a efectos prácticos, una burbuja de convivencia puede ir a casa de un familiar o a una segunda residencia en cualquier punto del territorio.
Bares y restaurantes limitarán su servicio a dos turnos. El de desayuno, de 7:30 a 9:30 horas, y el de almuerzo, de 13:30 a 15:30. El interior de los locales mantendrá un aforo del 30% y tendrá que haber dos metros de distancia entre comensales de dos meses diferentes. Cada grupo solo podrá ser de un máximo de seis personas



