
La pasada Conferencia de Presidentes, celerada en San Millán de la Cogolla (La Rioja), puso de manifiesto el nivel político de algunos presidentes autonómicos. En concreto la amplitud de miras de Iñigo Urkullu y la ineficacia de Quim Torra. Ambos representantes del País Vasco y Cataluña. Ambos, en un momento como el actual, han de pensar más en sus ciudadanos que en quimeras nacionalistas. En un momento de reconstrucción se debe ir a la una y dejarse estar de protagonismos estériles e inútiles.
El que demostró que le importan sus ciudadanos fue Urkullu. Torra siguió en su línea marcada por un no saber que hacer ni como actuar si no se lo dice el de Bélgica. Estoy convencido que en la misma situación, Jordi Pujol hubiera asistido y hubiera arrancado algo positivo para Cataluña. Cosa que los actuales no saben ni tienen intención de aprender. Urkullu marcó perfil duro, mientras viajaba a La Rioja, porque sabía que conseguiría su propósito. Torra vendió que el presidente de la Generalitat, en estos momentos, no está para hacerse fotos y debe trabajar para lo catalanes. Torra aún no ha entendido nada de cómo funciona la política.
Mientras viajaba en su coche oficial Urkullu consiguió una nueva senda de déficit y capacidad de endeudamiento para el País Vasco. En concreto elevó el déficit al 2,6%, lo que equivales a 1.700 millones de euros, y la deuda pública al 15,9%. Esto supone unas condiciones inmejorables para los vascos en estos momentos de reconstrucción. Torra, que no se entera de nada, va a su ritmo y sigue pensando que Cataluña ya es un país independiente de España. Por eso no necesita ir a la Conferencia de Presidentes. Estas tonterías con él no van. Ahora bien, como que “la pela es la pela” y sabe que dependen de España para sobrevivir, porque Cataluña no es un país independiente, organiza su circo y exige a Pedro Sánchez una reunión bilateral para pedirle 30.000 millones de euros del Fondo Europeo de Reconstrucción.
Casi nada. Mientras que los otros presidentes autonómicos tendrán que hacer los deberes y presentar informes -que serán enviados a la Unión Europea para su aprobación- Torra pasa absolutamente de todo y “exige” un dinero a fondo perdido, sin informes, sin un plan de cómo y qué forma se invertirán, porque él es más chulo que nadie. Al final tendrá que pasar por el aro y redactar dichos informes. Lo que ocurre es que de esta segunda parte no se hablará y lo venderá como un nuevo triunfo de su patética gestión al frente de la Generalitat.
Todas las comunidades autónomas saldrán ganando de esta crisis del Covid-19, gracias a los fondos europeos de reconstrucción. La que más el País Vasco, porque antes de empezar, ya se había llevado una parte del pastel. Y es que los dirigentes del PNV pueden tener muy claro que son nacionalistas, pero son buenos políticos y miran por el beneficio de sus conciudadanos. Por eso el PNV nació en el 1895 y aún sigue ahí, gobernando Euskadi desde tiempos inmemoriales. Convergència nació en 1974 y la corrupción, la mala gestión y sus políticos la llevaron a desaparecer.
En comparación es lo mismo que ocurre en el día a día. Cataluña ya es la cuarta comunidad española en PIB, después de Madrid, País Vasco y Navarra. No hace mucho estuvo entre las dos primeras. El País Vasco siempre ha estado ahí. No se ha movido. Sus líderes políticos han hecho lo que mejor saben hacer: política. Los líderes políticos catalanes no están por lo que deben estar. Como alguien dijo: “prefieren tener el 100% de un quiosco en La Rambla que el 5% de El Corte Ingles”.
César Alcalá



