
Ara Parets Pel Canvi ha lamentado la respuesta del Gobierno de la Generalitat, encabezado por el PSC, a las preguntas parlamentarias de ERC sobre la movilidad en el municipio, en las que el ejecutivo descarta ampliar o reforzar las líneas de autobús exprés e7 y e26 a su paso por Parets del Vallès, a pesar de las reiteradas quejas de la ciudadanía.
Según la formación republicana, la posición del Gobierno Socialista contrasta con la realidad que viven diariamente muchos vecinos y vecinas, especialmente en horas punta, cuando los autobuses circulan llenos, con pasajeros de pie durante todo el trayecto y personas que se quedan sin poder subir. Una situación que se ha agravado con el corte ferroviario de la línea R3, que ha incrementado notablemente la demanda del transporte alternativo por carretera.
A pesar de este escenario, el Departamento de Territorio defiende que la oferta actual, sumada al plan alternativo de transporte, es suficiente y no prevé ningún refuerzo específico para Parets.
Desde Ara Parets Pel Canvi denuncian que, a la saturación habitual de la línea e7, se añade el hecho de que la línea e26 solo dispone de nueve expediciones de ida y nueve de vuelta de lunes a viernes, con frecuencias cada dos horas, una situación que deja especialmente desatendidos a los vecinos y vecinas del barrio de l’Eixample.
El portavoz y exalcalde paretense, Jordi Seguer, ha asegurado que no piensan resignarse ante esta situación:
“No desfalleceremos. Continuaremos reclamando un servicio justo en las líneas e7 y e26 porque la movilidad es un derecho básico y debe ser digna. Los vecinos y vecinas de Parets no pueden seguir pagando las consecuencias de una planificación insuficiente que los obliga a viajar en condiciones indignas”, ha afirmado.
Seguer ha remarcado que el transporte público debe ser una herramienta clave para garantizar la igualdad de oportunidades y el acceso al trabajo, a los estudios y a los servicios básicos, y ha criticado que el discurso del Gobierno del PSC sobre sostenibilidad y movilidad verde no se corresponda con la realidad del servicio.
“No es aceptable que se permita un sistema de autobuses sistemáticamente colapsado”, ha concluido.



