El productor de plásticos austriaco ALPLA destina 30 millones a la renovación de su fábrica de Montcada i Reixac , operada a través de Suminco. La empresa centroeuropea, según ha informado El Economista, presupuesta en esta cantidad la transformación acometida en la instalación, destinada tanto a tecnología, como a maquinaria y procesos. La planta ha pasado de producir pellets negros para tuberías a pellets para envases de la industria cosmética.

El grupo adquirió el recinto en 2019. Y desde entonces la infraestructura barcelonesa ha quintuplicado su plantilla: saltó de 20 personas a 90 empleados. La de Montcada i Reixac es una de las dos fábricas que la multinacional tiene en España, junto con la de Venta de Baños (Palencia). Entre ambas, reciclan 40.000 toneladas de plástico cada año.

En la planta de Montcada i Reixac se procesan botellas de polietileno de alta densidad (HDPE) procedentes del sistema Ecoembes, que llegan desde distintas plantas de selección de residuos de toda España. Allí se transforman en granza reciclada de alta calidad, una materia prima que se utiliza en la fabricación de nuevos envases sostenibles para sectores como la alimentación, las bebidas o el cuidado personal. Suminco no produce envases finales, sino material reciclado de alto rendimiento que otras plantas de ALPLA emplean en la fabricación de packaging.

La transformación actual de Suminco tiene su origen en una larga trayectoria. Fundada en 1983 en Montcada i Reixac (Barcelona), Suminco S.A. nació como una empresa familiar dedicada a la fabricación y transformación de compuestos plásticos (HDPE, LDPE, PP, PS). En 2019, el grupo ALPLA adquirió las plantas de reciclaje de Suminco (Barcelona) y Replacal (Palencia), integrándolas en su red global para reforzar su capacidad de reciclaje de HDPE dentro de su estrategia de packaging sostenible.