
El Servicio Catalán de Tráfico y la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra han empezado a realizar esta semana patrullajes policiales en las carreteras catalanas con dos motocicletas no logotipadas para aumentar la seguridad vial de los motoristas.
Estos vehículos policiales no logotipados y que serán conducidos por agentes de paisano tienen el objetivo, explican desde Interior, detectar a pie de carretera infracciones de los motoristas (cambios de carril bruscos, adelantamientos imprudentes o peligrosos…), pero también conductas de riesgo del resto de vehículos que puedan poner en peligro a este colectivo vulnerable de la movilidad (cambios de carril sin señalizar, maniobras repentinas de peligro, falta de respeto de la señalización, uso del teléfono móvil…).
“Con esta dinámica policial se desarrollará una vigilancia del tráfico discreta y no visible para los usuarios, que tanto podrá ser fija (estableciendo puntos de visualización determinados y estratégicos) como dinámica”, explican desde Interior.
Conviene destacar que estas motocicletas no identificadas tendrán el apoyo de patrullas uniformadas y serán éstas las que interceptarán a pie de carretera a los conductores infractores y les notificarán las denuncias. En este sentido, las dotaciones uniformadas serán las que procederán a la detención de los vehículos infractores, detectados previamente por las patrullas de incógnito.
Con la incorporación de estas motocicletas mirilla en las operativas policiales viarias “se pretende mejorar las condiciones de seguridad en la movilidad de los motoristas, aumentar la seguridad en las carreteras, pacificar el tráfico e intensificar los controles y la vigilancia vial para reducir la siniestralidad mortal y grave”.
Este 2022 han muerto 21 motoristas en las carreteras catalanas, el 23% del total de víctimas (91), varios de ellos en las carreteras del Vallès. El último de ellos en la C-17 en Parets. Además, también se registraron 139 motoristas heridos graves y 991 heridos leves en accidente de tráfico.



