Foto de Cleyder Duque en Pexels

El Gremi de la Fusta, entidad formada por un centenar de empresas del sector, vinculada a la patronal vallesana CECOT, advierte que la guerra y la huelga de transporte están provocando paradas parciales en el sector.

Casi todas las empresas del sector, dicen en un comunicado, se enfrentan a problemas de aprovisionamiento de materias primas esenciales para la elaboración de sus productos, que en muchos casos están obligando a realizar paros parciales en las cadenas de producción.

Es el caso de las empresas fabricantes de palés o envases hortofrutícolas implicadas en la cadena de suministro alimentario, o de la fabricación de ataúdes imprescindibles para presentar un correcto servicio sanitario.

“Es una situación excepcional que ni siquiera ocurrió durante la crisis provocada por el COVID y los obligados confinamientos, pues al tratarse de un sector esencial, siempre se garantizó la actividad y el transporte de estos productos”, dicen.

Las principales causas de estos paros son:

Incremento exponencial del precio de los combustibles, requeridos por la maquinaria forestal para extracción de madera, así como la logística y el proceso de transformación industrial (secadores, sierras, prensas, …).

El aumento desbocado de los precios del mercado eléctrico ha provocado la rescisión de los contratos a largo plazo de la mayoría de la industria, pasando a tener precios horarios con una fuerte variabilidad, con incrementos de más del 700%.

Disminución de la disponibilidad de madera, después de la crisis de materias primas que ha generado la pandemia, de la que la madera ha sido una de las grandes afectadas, el cierre del comercio de madera por parte de grandes exportadores de madera a Europa (Ucrania , Rusia, Bielorrusia), supone un ajuste más en un mercado ya muy tensionado. El corte de suministro por estos tres países supone una reducción significativa de las importaciones de madera.

Subida general muy importante de los precios de repuestos y consumibles. Este aumento desorbitado de los costes, no se ha podido trasladar y asumir por el mercado.

Por todo ello, desde el Gremi de la Fusta, como representante de Cataluña en UNEMADERA, mediante la Confederación Catalana de la Madera, consideran fundamental establecer medidas urgentes que mitiguen el impacto de estos efectos:

Cambio tarifario en el mercado eléctrico, ajustando el precio de la energía a su coste de generación, no asumiendo el originado por el gas para el resto de tecnologías.

Reducción del nivel de impuestos a los carburantes, que permitan devolver el precio de los mismos a una situación razonable.

El paro de los transportistas no ha hecho sino incrementar la problemática del sector, bloqueando el transporte de materias primas necesarias para la elaboración de productos esenciales para las cadenas de suministros, entre otros.

“El impacto negativo que todos estos factores están teniendo y tendrán sobre nuestra economía se irá agravando a diario si el Gobierno sigue sin tomar decisiones al respecto e intervenir, con medidas temporales y coyunturales, para frenar la escalada de los precios de las energías y carburantes”, reivindica Pere Solanellas, presidente del Gremi de la Fusta.

“Está lloviendo sobre mojado y si no se ponen en marcha medidas efectivas, que no significa sólo reducir impuestos o dar subvenciones, acabarán, reestructurando plantillas, cerrando empresas y negocios con todo lo que esto comporta tanto por el empleo, como para los presupuestos estatales. Se pasará de mermar la capacidad generadora de actividad económica y riqueza en engrosar las listas de demanda de prestaciones. Creo que todos estamos de acuerdo en que esta situación no beneficia a nadie”.