En el último mes del año, diciembre, registró en el Vallès Oriental 7 expedientes de regulación comunicados y no desistidos, que afectaron a 485 personas, una cifra superior a la registrada en el mes anterior. Los siete expedientes registrados fueron por suspensión de contrato.

Los datos acumulados de todo el año, según informa el Observatorio del Consejo Comarcal del Vallès Oriental, indican que en 2021 ha cerrado en el Vallès Oriental con un registro total de 246 expedientes, con una afectación a 4.393 personas. En el 63% de los casos se trata de ERE por suspensión de contrato.

Respecto al año 2020, las cifras muestran claramente la reducción de la cifra de expedientes de regulación, aunque es una comparativa difícil de realizar, ya que inicialmente los expedientes de regulación que se aplicaron fueron expedientes de regulación temporal de empleo (ERTO), como mecanismo de flexibilización del mercado de trabajo, con el objetivo de reducir el gran impacto en el mercado de trabajo que originó la pandemia[1]. Así, entre enero y diciembre de 2020 hubo 6.062 que afectaron a 49.513 trabajadores, con concentración de la mayor parte de expedientes en el segundo y tercer trimestre del año, en los meses más fuertes de los primeros impactos de la pandemia en el tejido económico. Los datos actuales indican cómo la mejora del contexto epidemiológico y económico, muy vinculado al avance de la vacunación, ha facilitado la recuperación de la mayoría de expedientes de regulación temporales.

Si se analizan los datos del año 2021 comparándolos con las comarcas vecinas, se observa cómo los datos del año 2021 indican que el Vallès Oriental ha sido la comarca con menor número de EREs, y se sitúa en el último lugar dentro del conjunto de las 5 comarcas metropolitanas (Baix Llobregat, Barcelonés, Maresme, Vallès Occidental y Vallès Oriental).

Los sectores más afectados han sido la industria manufacturera, el comercio al por mayor y al por menor y la hostelería (estas 3 actividades solas ya han supuesto el 80% del total de los EREs registrados en la comarca). El resto de actividades económicas más afectadas por expedientes de regulación son las vinculadas a los servicios a las personas, como las actividades artísticas y de entretenimiento, servicios administrativos o sectores de actividad vinculados a la educación. El sector de la construcción es un sector que ha soportado suficientemente el impacto de la pandemia, registrando poco más de un 1,5% de los expedientes de regulación.