Temo que este artículo no le guste al desaparecido José Cañas Escamilla porque de comunistas quiero hablar, él lo fue hace un siglo como Federico Jiménez Losantos. Para muchos ha sido una alternativa a la Religión. Algo así como los milenaristas del cristianismo. En siglo II una secta de seguidores de Cristo creyó que Jesús volvería a la Tierra para vencer al Mal y que gobernaría el mundo durante un milenio, tras lo cual se produciría el temido Juicio Final.
La forma contemporánea del viejo milenio fue el comunismo que defendía la salvación universal (Proletarios del mundo, uníos). A principio del capitalismo era el 95% de la población y la riqueza estaba concentrada en unas pocas manos.
La revolución era tan inevitable como la Ley de la gravedad. Esa fe absoluta de que el comunismo iba a crear el Hombre Nuevo iluminó el sueño del comunismo. El materialismo dialéctico se convirtió una ciencia como las matemáticas; una verdad científica que sedujo a la intelectualidad de Occidente durante buena parte del siglo XX. El pogromo de los Gulag era simple propaganda capitalista.
Podemos no deja de la reencarnación del siglo dos y añadiendo un cero del siglo 20. La Historia no deja de ser un tiovivo que siempre de vueltas sobre un mismo giro.
Algo parecido a la Historia de la pintura. Cuando en el siglo XIX se descubrió la fotografía los pintores naturales creyeron que la pintura natural estaba muerta y crearon nuevas pinturas el impresionismo, expresionismo, el cubismo o el arte abstracto pero hay esta el castellano hiperrealista Antonio López para decir que la calidad como la calidad y la belleza nunca muere…
PD. Pueden leer éste capítulo en Tyep.net de Roberto Giménez o en Lliberia Carbó de Granollers en la colección Memorias de un Director titulado HISTORIAS Y LEYENDAS DE GRANOLLEIG…
Roberto Giménez


