Mossos de la Unidad Operativa de Movilidad de la División del Transporte han desarticulado un grupo criminal que hurtaba a turistas en las áreas de servicio y en el arcén de la AP-7 y han detenido a sus principales responsables, 8 hombres y una mujer, de origen serbio y kosovar de entre 35 y 45 años.
Las detenciones se realizaron el sábado 28 de noviembre por la mañana en el marco de cuatro entradas y registros en Barcelona y una en Sentmenat en un operativo policial en que se desplegaron casi un centenar de efectivos del cuerpo de Mossos.

El modus operandi utilizado por los autores consistía en la modalidad de «pincharuedas». Los autores pinchan una rueda al vehículo de la víctima, posteriormente le siguen hasta que se detiene en el arcén, momento en que los autores también aprovechan para detenerse y sustraer los objetos del interior del vehículo. En otras ocasiones, detectaban el vehículo que querían asaltar, lo hacían detener en el arcén o en la misma área de servicio de la autopista, haciendo indicaciones como si tuvieran un problema en el vehículo. Una vez parados y con la excusa de ayudarles, los autores distraían las víctimas y sustraían los objetos del interior del vehículo.

Los detenidos acumulan cientos de antecedentes policiales y ya actuaban en el año 2012 cuando los Mossos les detectaron por primera vez y detuvieron en varias ocasiones.


En esta ocasión han quedado detenidos como presuntos autores de un total de 25 delitos de hurto interior de vehículo, 2 delitos contra la seguridad del tráfico, 2 delitos de resistencia y desobediencia, 1 delito de robo con violencia e intimidación, 1 delito de falsificación documental, 1 delito de apropiación indebida de vehículo, 1 delito de estafa, además de pertenencia a grupo criminal.

Los investigadores los relacionan con más de una treintena de hechos cometidos en los 9 meses que se ha alargado la investigación, aunque no se descarta que estén implicados en cientos de hurtos. Habrían obtenido más de 40.000 euros de beneficio en metálico, moneda extranjera y 38.000 en objetos de valor como joyas, bolsos de marcas de renombre o electrónica.

La investigación ha sido Instruida por el titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Barcelona. Los investigados actuaban en grupos de tres, pero se coordinaban habitualmente y estaban dirigidos por dos cabezas, principales elementos de los grupo criminal. Escogían víctimas de origen extranjero pero la actual crisis sanitaria producida por la Covid-19 que afecta a la movilidad por las carreteras catalanas ha hecho que ampliaran su objetivo a víctimas de origen nacional.
Los investigados utilizaban documentación falsificada de forma habitual para identificarse cuando eran detectados por agentes de policía, así como para alquilar los vehículos usados ​​para robar con los que garantizaban una fuga rápida después de cometer los hechos o para huir de la policía en caso de ser descubiertos. Se calcula que habrían invertido más de 8.000 euros en el alquiler de coches, durante el tiempo que ha durado la investigación.
En el marco de las entradas y registros judiciales, uno de los miembros del grupo criminal intentó escaparse descolgándose por el patio interior del inmueble donde vivía en el momento que se estaba produciendo la entrada en su domicilio por parte del agentes de la policía catalana, pero finalmente fue detenido y no consiguió huir.

Los detenidos pasaron esta mañana a disposición del Juzgado de Instrucción 12 de Barcelona y quedaron en libertad con cargos. No se descartan nuevas detenciones.