Roberto Giménez

¿Quién no ha oído hablar del best Seller de Fernando Aramburo que desde el lunes emite Tele 5? PATRIA es una novela del conflicto terrorista de ETA. Durante el franquismo había un dicho que decía que el Guardia civil era un rio rojo que nacía en el sur y que moría en el norte…  

En mi casa mis abuelos lucharon en la guerra y nuestros padres habían sido hijos de la guerra. Nadie hablaba de política, era un tema tabú porque tenían experiencia del pasado. Tenían miedo a hablar porque sus padres eran gatos escamados de dos bandos.

Mi padre, parco en palabras, un día me dijo que en las guerras no hay buenos ni malos que la maldad no está en los colores de las banderas sino en el corazón. Mi maestro, más intelectual, me dijo que no hay nada peor que una guerra civil porque el odio se trasmite a varias generaciones. Los dos tenían razón.

Mi generación no tenía miedo, no éramos más valientes que nuestros padres que eran de hierro, nosotros somos de hojalata, pero no éramos gatos escaldados. A mi generación más inquieta llevábamos el gen de la política en la sangre. No nos gustaba aquella España de sacristía, la queríamos faldicorta, no en blanco y negro.

Yo tenía dos conceptos no políticos tan íntimos como la sangre que aún los tengo porque no soy racista y pacifista. Mis dos ídolos extranjeros eran Martín Lutero King y Gandhi. A todos mis ídolos, hay un tercero español que murió antes, los han matado. El hombre es el animal más violento de la Tierra.

No entendía cuando en la dictadura muchos, no todos, los

antifranquistas se alegraban de los asesinatos, para mi era incompresible, recuerdo una frase de un vecina almorzando en el Casino diciéndome ante la muerte de una persona: ‘que algo habrá hecho’ Yo que soy educado la mande a la  mierda.

En 1980 tenía 22 años, mi mejor edad, cuando con un amigo de la primera juventud íbamos a San Sebastián paramos para comer en una tasca de Tolosa  mi amigo tenía 23 éramos dos desconocidos cuatro jóvenes nos miraron con tanto odio pensado que éramos Guardia Civiles que nos fuimos, mirando atrás con miedo. Yo nunca lo he tenido. Ese junio de 25 de junio, sí…

Me quedado corto pero que ninguna idea justifica matar lo saben todos hasta los etarras…

Roberto Giménez