La consellera de Presidencia y portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha remarcado este martes que, por indicaciones del Procicat, quedan “prohibidos los botellones en toda Catalunya” y que el incumplimiento de esta norma será sancionado con multas de entre 3.000 a 15.000 euros.

En la rueda de prensa posterior a la reunión del ejecutivo catalán, Budó ha remarcado que “por razones de salud pública no se podrá beber bebidas alcohólicas en el espacio público” y que corresponderá a los ayuntamientos velar por esta resolución del Procicat, con la imposición de multas, si es necesario.