Una de las secuelas más frecuentes después de una operación de cáncer de mama con extirpación del pecho y ganglios es que la falta de drenaje provoca la acumulación de líquido en el brazo, que se hincha y duele. Es lo que se llama linfedema.

Un estudio reciente del hospital Infanta Leonor de Madrid ha demostrado que practicar tiro con arco ayuda a reducir estos efectos y mejorar el estado de las mujeres que lo practican.
Con el lema «Flechas para la esperanza», el Club de Tiro con Arco Les Franqueses y la fundación Oncovallès colaboran juntos para que las mujeres afectadas de cáncer de mama puedan practicar este deporte, que ayuda a mejorar la circulación linfática gracias a la contracción y relajación de los músculos. En el momento de dejar la cuerda al lanzar con el arco se produce una vibración en el brazo afectado, que genera un micromasaje que ayuda a mejorar y disminuir el linfedema.
Pero esta práctica no sólo ayuda a las pacientes a mejorar la elasticidad, la adrenalina que generan con estos encuentros ayuda a hacerlas sentir mejor. El tiro con arco colabora a reducir el estrés y la ansiedad y fomenta el equilibrio emocional y la autoestima. Son muchas las ventajas que este deporte provoca en las pacientes, que ven cómo se reduce o llegan a prevenir el linfedema del brazo afectado por la intervención quirúrgica y al mismo tiempo, mejoran su calidad de vida y su estado anímico, al sentir que forman parte de una dinámica de grupo con pacientes en su misma situación.

Las pacientes realizan sesiones de 4 horas a la semana repartidas en dos días bajo la atención de un técnico del Club de Tiro con Arco Les Franqueses.

Atendiendo a los buenos resultados del proyecto, ambas entidades se plantean poder realizar esta práctica con pacientes de otras patologías.