Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional han desarticulado una organización presuntamente dedicada al tráfico de armas y munición en una operación que se ha saldado con nueve detenidos y la intervención de dos arsenales con más de cuarenta armas, un lanzacohetes y cerca de un millar de proyectiles de distintos calibres.

La investigación, dirigida por la División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d’Esquadra, se inició en enero de 2026 a partir de informaciones obtenidas en una causa anterior sobre otra organización criminal. El operativo se llevó a cabo el 7 de julio y supuso la práctica de diez registros: nueve en viviendas de L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Montcada i Reixac, Canovelles, Badia del Vallès, Piera, Reus y El Pla del Penedès, además de otro en la celda del principal investigado, que ya se encontraba en prisión.

Según la investigación, la red estaba dirigida desde el centro penitenciario por un hombre que coordinaba las operaciones y daba instrucciones a familiares y colaboradores. Estos se encargaban, presuntamente, de contactar con compradores, transportar y entregar el armamento, así como de suministrar munición.

La estructura contaba con intermediarios, proveedores, compradores y personas que facilitaban espacios de almacenamiento y apoyo logístico. Los investigadores sostienen que el grupo obtenía armas por encargo y las ofrecía a potenciales clientes mediante imágenes y vídeos, con el fin de concretar las ventas. Este sistema les permitía conseguir modelos determinados a demanda y reducir el tiempo de almacenamiento de las armas en los domicilios.

Durante los registros, los agentes localizaron dos inmuebles que albergaban una cantidad relevante de armamento. En uno de ellos, en una actuación conjunta de Mossos d’Esquadra y Policía Nacional, se intervinieron 38 pistolas de imitación de la marca Glock, 140 proyectiles y dinero en efectivo.

En un segundo inmueble, los investigadores de la DIC localizaron un lanzacohetes, un revólver, cuatro escopetas, dos chalecos antibalas, un escudo balístico y abundante munición. En el conjunto de las entradas también se hallaron otro revólver, armas detonadoras, cargadores, un dispositivo Taser y una granada de mano inerte, además de 12.000 euros en efectivo y varios teléfonos móviles.

La operación contó con la participación de unos 130 efectivos de Mossos d’Esquadra —incluidas unidades de investigación, ARRO, BRIMO, GEI, TEDAX, Policía Científica, Canina, Drones y Seguridad Ciudadana—, así como agentes de investigación y de los GOES de la Jefatura de Cataluña de la Policía Nacional, además de servicios sanitarios.

La coincidencia de esta investigación con otra de la Policía Nacional, que también había identificado a un presunto proveedor de armas y munición y a grupos criminales de fuera de Cataluña, llevó a la creación de un Equipo Conjunto de Investigación. La coordinación se produjo en el marco de la Subcomisión de Policía Judicial de Cataluña.

Los detenidos son cinco hombres y cuatro mujeres de entre 20 y 48 años. Entre ellos figura el principal investigado, que permanecía privado de libertad. Seis de las nueve personas arrestadas pasaron a disposición judicial el 9 de julio, investigadas por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal y tenencia, depósito y tráfico de armas de fuego.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.