Francisco Barbachano
Fue un mes de Julio
en pleno verano
cuando viniste al mundo,
con una rosa en la mano;
aquella rosa de amor
que sigue estando a tu lado.

Bien se amor, bien lo sé,
que hacia el cielo volaste
aquel veintidós de Julio
imposible de olvidarlo;
que el once cumpliste años
para irte de mi lado.

Una inolvidable mañana
tu corazón dejó de palpitar
y mis ojos se nublan,
sin poderlo remediar;
te veo en cada rincón
del que fuera nuestro hogar.

Al escribir estos versos
mi puso está temblando;
que ha transcurrido un año
y añoro nuestro pasado.
Espérame en el cielo
porque vendré a tu lado.

Francisco Barbachano