Francisco Barbachano
Se repite anualmente
cuando ya no hay remedio
y arden los bosques de España
por pirómanos sin freno;
imágenes que por duras
se asemejan al infierno.

Los alcaldes, por supuesto,
están dispuesto a hacerlo;
pero eso cuesta dinero
un dinero que no tienen.
Es obvio que clama al cielo
la desidia del gobierno.

Hoy gobierna Pedro Sánchez;
pero sus antecesores
miraron para otro lado
como él lo hace hoy.
España huelo a ceniza
y se queda sin pulmón.

Mis ripios amigos míos
tienen ganas de llorar
pues no pueden soportar
tan inmensa crueldad:
y es que todos se la pisan
soñando solo en trincar.

Francisco Barbachano