Los compañeros del bombero fallecido en el incendio del Baix Ebre han hecho un emotivo minuto de silencio en el parque de Bombers de Granollers, donde trabajaba. La decena de bomberos operativos este viernes se han reunido en torno al vehículo que utilizó Antonio Serrano para desplazarse para colaborar en las labores de extinción en Paüls. Les han acompañado representantes de otros parques de la zona, de los Mossos d’Esquadra, de la Policía Local y de los Agentes Rurales, así como la alcaldesa de la ciudad, Alba Barnusell.

El accidente en el que falleció Antonio Serrano, de 46 años, tuvo lugar alrededor de las dos de la tarde del jueves, entre Paüls y Alfara de Carles. El bombero estaba sentado en una roca de grandes dimensiones en una zona muy escarpada mientras esperaba la llegada de una línea de agua para atacar a una fumerola. Pero la roca se desprendió y le derribó por un precipicio de unos veinte metros.

Serrano, según detallaron Bombers, inició su vinculación con el cuerpo en el 2000. Aquel año empezó a colaborar en algunas campañas como auxiliar forestal. Lo hizo hasta el 2007 y unos años más tarde, en el 2019, entró como EPAF en el parque de Bombers de Moià. A principios de este mes de junio se le destinó a Granollers.

Al día siguiente de su muerte, el ambiente en el parque ha sido de lógica tristeza, pero desde primera hora de la mañana se ha desarrollado la actividad habitual con cierta normalidad, como la revisión de equipos y vehículos. Pocos minutos después de las 12, se ha hecho un minuto de silencio en su memoria.