Los casos de fraude eléctrico vinculados a plantaciones de marihuana se han duplicado en los últimos cuatro años. Endesa cerró el pasado año 684 expedientes de fraude vinculados a las plantaciones de marihuana localizadas en el interior de viviendas o edificios, el doble que en el 2018. Esta cifra supone una media de casi 2 conexiones ilegales para el cultivo de cannabis descorchadas al día.
En total, en la comarca del Vallès Oriental se abrieron 35 expedientes al año pasto lo que representa unos 7,43 GWh de energía recuperada (los llamados kilovatios fantasma), el equivalente al consumo de 2.123 hogares en un año.
La energía total recuperada en 2021 por e-distribución, la filial de redes de Endesa, en los fraudes vinculados al cultivo de plantas de cannabis ascendió a 119,37 millones de kWh, el equivalente al consumo anual de más de 34.000 hogares de electrificación media. Esta cantidad de electricidad representa, en Cataluña, el 27% del total de la energía recuperada el último año por Endesa en el conjunto de fraudes detectados, un porcentaje superior al del resto del estado donde la energía recuperada por conexiones irregulares asociadas a plantaciones representa un 20%.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas cifras corresponden tan sólo a los fraudes que han sido detectados y desconectados. La magnitud del problema es mucho mayor. Las estimaciones indican que el consumo eléctrico de las plantaciones de marihuana en España alcanzaría 1,5 TWh, cifra equivalente a la demanda de electricidad de Palma de Mallorca en un año.

“El fraude eléctrico supone un perjuicio para toda la sociedad, ya que se traduce en un incremento de la factura eléctrica del conjunto de los consumidores y pone en riesgo tanto la seguridad como la calidad del suministro del resto de usuarios. Pero, por sobre todo, las conexiones irregulares y manipulaciones de la instalación eléctrica implican riesgos importantes para la salud de la persona que las realiza y de las que le rodean, ya que pueden provocar incendios, electrocuciones y descargas eléctricas”, señala José Manuel Revuelta, director general de Infraestructura y Redes de Endesa.


En los últimos años se han registrado numerosos casos de incendios en viviendas dedicadas al cultivo de marihuana, no sólo en zonas aisladas sino en pisos pertenecientes a bloques de viviendas, lo que es una amenaza para la seguridad del resto de vecinos .


Además, las infraestructuras eléctricas utilizadas en estas instalaciones son cada vez más sofisticadas y, en algunos casos, demandan una potencia equiparable a una de uso industrial, lo que evidencia la enorme carga eléctrica que soporta la red de distribución, que no está diseñada para abarcar esa demanda “fantasma”. Esto provoca situaciones de gran riesgo eléctrico que hacen que actúen las protecciones de los centros de transformación o que se quemen líneas subterráneas o incluso centros de transformación, lo que provoca interrupciones del suministro en el resto de residentes de la zona. El resultado es un aumento de las incidencias y un deterioro de la calidad de suministro en zonas con elevados niveles de fraude.

Hay que tener en cuenta que el consumo medio de una plantación corresponde al de 80 viviendas y que, en algunas áreas con alta concentración de fraude, estas plantaciones representan hasta el 80% del total de la electricidad consumida en la zona.

El peso de las plantaciones tipo “indoor” (de interior) está aumentando en los últimos años al permitir obtener más cosechas que los cultivos de exterior, hasta cuatro en un año. Necesitan grandes cantidades de electricidad para hacer funcionar los sistemas de iluminación, climatización y ventilación necesarios para el cultivo y obtienen esa electricidad mediante enganches ilegales en la red.

Los datos del Ministerio indican que, desde 2015, las incautaciones de marihuana y plantas de cannabis en España han experimentado fuertes incrementos de entre un 150 y un 305%, sobre todo a partir de 2019. La Encuesta anual sobre drogas señala que el 2020 se incautaron más de 1,7 millones de plantas de cannabis (frente a las 724.611 de 2016) y antes de cerrar 2021 esta cifra se habría superado con creces.