SOREA, compañía gestora del ciclo integral del agua en Sant Cugat, ha iniciado una prueba piloto con una tecnología pionera basada en Inteligencia Artificial para detectar fugas y fraudes en la red de distribución de agua potable.

Sant Cugat es el primer municipio donde se ha testeado el funcionamiento de esta tecnología, que consiste en un dispositivo no invasivo en la red que es capaz de medir caudales muy pequeños (desde 0,02 l / min), lo que permite detectar fugas incluso de un grifo mal cerrado.

Con esta prueba piloto, SOREA busca implantar innovaciones que le permitan operar de una manera más ágil, sostenible y, a ser posible, sin afectaciones en el servicio y así evitar molestias a la ciudadanía. La tecnología que se está testeando está formada por sensores especiales que se colocan en el cuerpo de las tuberías o válvulas y un transmisor de datos (el conjunto de la instalación medida menos que un teléfono móvil), que envía la información a un servidor donde un programa de Inteligencia Artificial detecta anomalías en el caudal.

Se han realizado varios ensayos con el fin de poderse aplicar en tuberías de diferentes diámetros, materiales, caudales y presiones.
Estos dispositivos son especialmente útiles para fugas que se encuentran habitualmente en los tramos de acometida entre la tubería principal y el contador del usuario y que son imperceptibles, pero representan pérdidas que, aunque no se pueden medir, se producen y lógicamente hay que eliminar. También sirve para la detección de fraudes a los hidrantes y redes contra-incendio.

Los dispositivos se han situado en zonas donde está implantado el sistema de telemedida y se han buscado diferentes tipologías de usuarios para poder explorar mejor su funcionamiento. Las pruebas se han hecho con grandes usuarios, contadores sociales y baterías de contadores plurifamiliares.

Los resultados, explican desde SOREA, han mostrado que “el dispositivo es altamente eficaz en el caso de contadores de viviendas unifamiliares y redes contra-incendio”.