La comisaría de la Policía Local de Vilanova del Vallès tuvo que cerrar durante el pasado fin de semana, los días 26 y 27 de septiembre, por falta de efectivos, según ha denunciado la UGT. El sindicato asegura que la situación es consecuencia de la reducción de la plantilla operativa, la no cobertura de vacantes y la eliminación de los servicios extraordinarios.

Ante la falta de agentes suficientes para garantizar la cobertura del servicio, los servicios policiales tuvieron que ser derivados a los Mossos d’Esquadra.

Según explica UGT en un comunicado fechado el 28 de septiembre, la Policía Local de Vilanova del Vallès cuenta con una plantilla de 16 efectivos, de los cuales actualmente hay dos plazas vacantes. De las 14 plazas cubiertas, el jefe del cuerpo no realiza tareas operativas al estar dedicado a la organización y dirección técnica, mientras que otro agente se encuentra fuera del servicio operativo por motivos relacionados con la prevención de riesgos laborales y la adaptación de su puesto de trabajo.

De esta manera, según los datos aportados por el sindicato, son 12 los efectivos disponibles para garantizar la cobertura policial de un municipio de cerca de 6.000 habitantes y unos 15 kilómetros cuadrados, con un servicio que debe mantenerse las 24 horas del día durante todo el año.

La eliminación de los servicios extraordinarios

UGT señala que, después de la Fiesta Mayor, el gobierno municipal comunicó a la jefatura del cuerpo que una nueva vacante, provocada por el traslado de un agente a otra policía, no sería cubierta. La organización sindical afirma que, además, se decidió eliminar los servicios extraordinarios con el objetivo de reducir los costes salariales.

El sindicato considera que estas medidas han dejado a la plantilla sin margen de maniobra para afrontar vacaciones, permisos, bajas u otras ausencias y advierte de que el equilibrio organizativo del cuerpo era ya muy ajustado.

UGT también asegura que desde la Alcaldía se indicó verbalmente a la Jefatura que modificara los calendarios laborales de los agentes para compensar la falta de efectivos. La jefatura habría trasladado esta indicación a la plantilla y solicitado posteriormente que la orden fuera confirmada por escrito.

El sindicato presentó el 9 de septiembre un escrito al alcalde en el que advertía, según su versión, de que los calendarios laborales no podían modificarse unilateralmente sin negociación previa con los representantes de los trabajadores y las organizaciones sindicales. UGT solicitó también la convocatoria urgente de la Mesa General de Negociación, petición a la que posteriormente se sumaron el resto de sindicatos con representación municipal.

Según el comunicado, dos semanas después el Ayuntamiento respondió por escrito negando que la Alcaldía hubiera dado la orden de modificar los calendarios laborales.

La advertencia sobre el fin de semana

La situación se agravó el 22 de septiembre, cuando la Jefatura de la Policía Local comunicó a la Alcaldía que no habría suficientes efectivos para garantizar el servicio durante el fin de semana del 26 y 27 de septiembre si no se autorizaban servicios extraordinarios o se adoptaban medidas para modificar puntualmente los turnos.

UGT señala que la propia Secretaría municipal solicitó a la Alcaldía que dictara el correspondiente decreto para proporcionar cobertura jurídica a las decisiones organizativas que debía adoptar la Jefatura.

Según el sindicato, finalmente no se dictó dicho decreto y la Alcaldía se limitó a recordar a la Jefatura sus obligaciones. Para UGT, esta situación dejó a los responsables policiales sin herramientas suficientes para reorganizar el servicio dentro del marco legal.

La comisaría tuvo que cerrar

El desenlace fue el cierre de la comisaría durante el fin de semana y la derivación de los servicios a los Mossos d’Esquadra. UGT atribuye esta situación a una sucesión de decisiones que incluye la no cobertura de las vacantes, la eliminación de los servicios extraordinarios y la falta de medidas organizativas ante la previsión de falta de efectivos.

El sindicato sostiene que la seguridad ciudadana es un servicio esencial y que su cobertura no debería quedar condicionada por decisiones de ahorro presupuestario sin valorar las consecuencias sobre la capacidad operativa de la Policía Local.

UGT también advierte de que el malestar generado entre los agentes y mandos podría provocar la salida de profesionales con experiencia hacia otros cuerpos policiales. Según el sindicato, algunos trabajadores ya estarían valorando esta posibilidad.

La organización considera que una eventual pérdida de agentes con experiencia y conocimiento del territorio podría dificultar todavía más la prestación del servicio y reclama que las decisiones sobre la plantilla y la organización de la Policía Local tengan en cuenta las necesidades de seguridad del municipio.