La Diputación de Barcelona ha detectado 700 fugas de agua en las redes municipales de abastecimiento entre los años 2024 y 2025, después de inspeccionar 2.000 kilómetros de tuberías en 102 municipios de la demarcación. En el Vallès Oriental esta campaña se ha llevado a cabo en Caldes de Montbui, Campins, Figaró-Montmany, Fogars de Montclús, la Garriga, Gualba, Lliçà de Vall, Llinars del Vallès, Montmeló, Montornès del Vallès, Montseny, Sant Antoni de Vilamajor, Santa Eulàlia de Ronçana, Santa Maria de Palautordera, Tagamanent y Vilalba Sasserra.

Una vez reparados los escapes detectados en toda la provincia, éstos permiten recuperar más de 3.000.000 m³ de agua cada año, una cifra que equivale al consumo anual de agua de toda la población del Berguedà o de ciudades como Vilafranca del Penedès o Igualada.

Durante la atención a los medios de este jueves, el vicepresidente cuarto y diputado delegado de Infraestructuras, Equipamiento y Patrimonio Arquitectónico, Marc Castells, ha recalcado que “la sequía debe combatirse cuando los pantanos están llenos” y que la Diputación ha llevado a cabo esta campaña de inspección a “una red muy envejecida” euro invertido recuperamos seis, es un trabajo bien hecho”.

La campaña ha permitido ahorrar agua que hasta ahora se perdía en la red y que ahora se recupera para garantizar el suministro a la ciudadanía y reforzar la disponibilidad del recurso en el territorio. Además, la inversión -de 495.837,93 euros- que ha permitido detectar los escapes genera un ahorro anual superior a los 3 millones de euros por los municipios, consolidando una mejora estructural tanto en la eficiencia hídrica como en la gestión económica del servicio.