La Generalitat ha decretado la suspensión de toda la actividad educativa, universitaria y deportiva prevista para este jueves en Cataluña ante el episodio de fuertes vientos. La consellera de Interior, Núria Parlon, también ha anunciado la cancelación de la actividad sanitaria no urgente y ha pedido a la ciudadanía que limite los desplazamientos y priorice el teletrabajo.

La medida estará vigente desde la medianoche del jueves hasta las 20.00 horas del mismo día. Además, Protección Civil enviará durante la tarde un mensaje de alerta a los teléfonos móviles (ES-Alert) para informar de las restricciones y recomendaciones. El Ejecutivo catalán volverá a reunirse a las 17.00 horas para evaluar la evolución del temporal y decidir si adopta nuevas acciones. No se descarta, según ha apuntado la portavoz Sílvia Paneque, la posible interrupción del servicio ferroviario en función del estado de las infraestructuras.

El Servei Meteorològic de Catalunya ha calificado el episodio como de alta intensidad y ha advertido de que afectará a todas las comarcas sin excepción, con dos momentos de mayor impacto: uno este jueves y otro previsto para el sábado. Las autoridades han activado avisos de peligro de nivel 5 y 6 ante la previsión de rachas superiores a los 90 y 100 km/h.

Hasta el momento, las rachas más intensas se han registrado en el Vallès Oriental, donde se ha concentrado la mayor violencia del temporal en Cataluña. En Puig Sesolles, en pleno Montseny, se ha alcanzado una ráfaga máxima de 139,7 km/h, la más elevada del episodio. También se han registrado valores destacados en Montserrat (114,5 km/h) y en Miami Platja, en el Baix Camp (107,3 km/h). En otras zonas del Vallès Oriental se han medido rachas cercanas a los 140 km/h, situando esta comarca como el epicentro del temporal.

El teléfono de emergencias 112 ha gestionado alrededor de 600 llamadas relacionadas con unos 500 incidentes, en su mayoría por caída de árboles y otros elementos en la vía pública. Por el momento, no se han notificado heridos.

El Govern ha advertido de que, si el volumen de incidencias aumenta, la situación podría escalar de alerta a emergencia. El episodio recuerda al temporal de viento de 2014 que afectó gravemente al Vallès y dejó víctimas mortales y numerosos daños materiales tras registrarse rachas de hasta 150 km/h.