Año 2026 trágico y maldecido, donde la muerte acecha por senderos y caminos. Año despiadado con hombres, mujeres y niños.
Tragedia ferroviaria que atemoriza al mundo. Verborrea de los técnicos sin que entiendas a ninguno; que ni entre ellos coinciden para aclarar el asunto.
Politizan la tragedia por intereses comunes. Se culpan unos y otros por salvar las posaderas; y es sumamente indecente la crueldad de esos mendas.
Hoy mis ripios están tristes por la infinidad de victimas y abrazan con cada verso al dolor de sus familias. Me cuesta dominar el pulso, ante tanta desdicha