Imagen de un jabalí en el Parque Natural del Montseny

La Generalitat ha decretado limitaciones inmediatas a la actividad humana en los bosques de doce municipios situados en un radio de seis kilómetros alrededor del punto donde se han detectado dos casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes hallados muertos en Cerdanyola del Vallès. Este sábado se han encontrado en la misma zona otros cuatro ejemplares muertos. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, anunció esta medida como actuación prioritaria para frenar la expansión del virus.

Además, las 39 explotaciones porcinas situadas dentro de los 20 kilómetros alrededor del foco deberán permanecer confinadas durante al menos un año, sometidas a controles estrictos de la denominada “policía sanitaria”. Aunque el Gobierno no ha podido concretar cuánto tiempo durarán las restricciones a la exportación, ya se ha confirmado el cierre de los mercados de China y Japón, a la espera de posibles cambios.

Primeros casos en España desde 1994

El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación ha confirmado la presencia de dos jabalíes infectados con PPA, los primeros detectados en España desde noviembre de 1994. Los animales fueron encontrados los días 25 y 26 de noviembre en una zona cercana al campus de la UAB. Tras los análisis del laboratorio del CReSa y la posterior verificación en el Laboratorio Nacional de Algete, se activó el plan de contingencia previsto para estos casos.

Aunque no se han detectado positivos en granjas, la aparición de los dos jabalíes infectados ha provocado la suspensión automática de todas las exportaciones de porcino a países fuera de la Unión Europea, un sector que representa casi una quinta parte de las exportaciones alimentarias españolas.

Vigilancia intensiva y control del movimiento de animales

Para contener la enfermedad, se ha delimitado una zona de actuación:

  • Radio de 1 km (zona núcleo): búsqueda exhaustiva de jabalíes muertos.
  • Radio de 20 km: inventario de todas las explotaciones, restricción de movimientos de animales y vigilancia activa.

En áreas urbanas como Sabadell, Sant Quirze del Vallès, Polinyà, Santa Perpètua de la Mogoda, Montcada i Reixac, Ripollet, Barberà del Vallès, Badia del Vallès, Cerdanyola del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Terrassa i Rubí y otras localidades del entorno, se llevarán a cabo búsquedas de cadáveres, instalación de trampas de captura y revisiones clínicas en granjas. También se ha activado la caza controlada y la vigilancia pasiva en municipios como Mollet, Santa Perpètua, Terrassa y parte de los barrios de Barcelona, además de en todo el Parque Natural de Collserola.

Equipos veterinarios especializados ya han iniciado las tareas de inspección epidemiológica y toma de muestras en las explotaciones bajo control.

En un segundo perímetro de seguridad de 20 km, que incluye 64 municipios, se aplican restricciones específicas:

  • Limitación de actividades de ocio, de caza y vinculadas a la biodiversidad.
  • Prohibición de aquellas actuaciones que puedan interferir en las labores de control poblacional y bioseguridad.

Esto afecta a numerosos municipios tanto del Vallès Oriental como Occidental:

Vallès Occidental: Castellar del Vallès, Gallifa, Matadepera, Palau-solità i Plegamans, Sant Llorenç Savall, Sentmenat, Ullastrell, Vacarisses, Viladecavalls

Vallès Oriental: Bigues i Riells del Fai, Caldes de Montbui, Canovelles, Granollers, La Roca del Vallès, Lliçà d’Amunt, Lliçà de Vall, Martorelles, Montmeló, Montornès del Vallès, Parets del Vallès, Santa Eulàlia de Ronçana, Santa Maria de Martorelles, Vallromanes, Vilanova del Vallès

Sobre la peste porcina africana

La PPA no representa ningún riesgo para la salud humana, ni por contacto ni por consumo de productos derivados del cerdo. Sin embargo, es una enfermedad altamente contagiosa y letal para el cerdo doméstico y el jabalí europeo, con tasas de mortalidad que pueden alcanzar el 100%.

El virus, extendido por la Unión Europea desde 2014, está actualmente presente en 13 países, entre ellos Italia, Alemania, Polonia o Rumanía. Algunas naciones como Bélgica o Suecia lograron erradicarlo mediante estrictos controles de la población de jabalíes, un objetivo que Cataluña podría replicar si el brote se mantiene circunscrito.

España ya ha comunicado oficialmente el foco a la Unión Europea y a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), mientras se investigan las posibles vías de entrada del virus.