Personas subiendo al autobús este martes en La Garriga/ Foto: Imagen de TV3

El servicio de transporte alternativo por carretera debido al macrocorte de la línea R3 de Rodalies entre La Garriga y Parets del Vallès ha comenzado este martes puntualmente a las seis de la mañana y sin incidencias destacables. Tres autocares directos han salido desde La Garriga hacia Barcelona en el primer servicio, con los vehículos prácticamente llenos.

El inicio coincide con el arranque de las obras de desdoblamiento de la vía entre Parets y La Garriga, que obligarán a interrumpir la circulación ferroviaria durante 16 meses. Se trata del corte más largo realizado hasta ahora en la red de Rodalies y afectará a unos 20.000 usuarios diarios. Los trabajos también repercuten en el tramo entre Montcada Bifurcació y Parets.

Para garantizar la movilidad, Renfe ha desplegado el mayor servicio alternativo por carretera organizado hasta la fecha: un total de 60 autocares que ofrecerán cerca de 45.000 plazas diarias. El coste del dispositivo supera los 50 millones de euros. Los autobuses conectan Barcelona —desde la estación de Fabra i Puig— con distintos municipios del Vallès y Osona, tanto con servicios directos como con paradas intermedias.

A primera hora de la mañana, el funcionamiento del servicio ha sido fluido, en contraste con los problemas registrados el lunes, cuando diversas incidencias paralizaron los trenes y generaron aglomeraciones. No obstante, desde el Ayuntamiento de La Garriga y la plataforma ciudadana Perquè no ens fotin el tren han expresado preocupación por la frecuencia de los autobuses, ya que actualmente solo hay uno cada hora.

La alcaldesa de La Garriga, Meritxell Budó, ha acudido a la parada habilitada para supervisar el inicio del servicio y ha reclamado que los autobuses directos hacia Barcelona circulen cada 30 minutos en horas punta. “No puede ser que solo haya uno por hora porque mucha gente tiene que reorganizar su vida familiar”, ha señalado, recordando que la conciliación a primera hora “es complicada”.

Renfe calcula que los desplazamientos por carretera supondrán un incremento de entre 20 y 30 minutos respecto al trayecto habitual en tren. Los usuarios confían en que el sistema se coordine correctamente con el resto de servicios ferroviarios y no se repitan los episodios de desorganización de anteriores cortes.

El desdoblamiento de la R3, que une Barcelona con La Tor de Querol, en la Cerdanya, es una reivindicación histórica de los usuarios. La existencia de un solo carril a partir de Montcada limita la capacidad de la línea y provoca que cualquier incidencia tenga un efecto inmediato en todo el servicio.