
El Hospital General de Granollers ha puesto en marcha una tecnología innovadora para mejorar la experiencia de los pacientes que deben someterse a una resonancia magnética (RM). Esta prueba diagnóstica, imprescindible en numerosos procesos asistenciales, a menudo genera nerviosismo y episodios de angustia debido a su duración, ruido y sensación de espacio reducido.
El estudio está liderado por el dr. Xavier Pruna, director del Servicio de Diagnóstico por la Imagen, y evalúa la eficacia de una tecnología de sonido inmersivo diseñada específicamente para el entorno hospitalario. Gracias a la grabación con micrófonos especiales y a un proceso de postproducción binaural, los pacientes pueden sumergirse en experiencias sonoras tridimensionales y ficcionadas, en las que se convierten en protagonistas de una historia con fines relajantes. Estas creaciones combinan música específica y sonidos captados en diferentes escenarios naturales y urbanos, transportando al oyente a lugares como la montaña, el mar, el Delta del Ebro o una ciudad serena. Su objetivo es favorecer la calma y mejorar el confort de los pacientes durante toda la prueba.
“Nuestro objetivo es que el paciente viva la resonancia de forma más agradable, reduciendo el estrés y minimizando los movimientos involuntarios que pueden dificultar la calidad de las imágenes”, explica el dr. Pruna. “Con pacientes más relajados, obtenemos resultados diagnósticos más precisos y reducimos la necesidad de repetir exploraciones, con el beneficio que esto comporta tanto para la persona como para el servicio”.
La metodología del estudio consiste en comparar la experiencia y los resultados de un grupo de determinado de pacientes actuales sometidos a resonancias magnéticas de cabeza y cuello, columna dorsal y lumbar, y abdomen y pelvis, con datos recogidos durante el año 2023, antes de la implementación del sonido inmersivo. Se miden varios indicadores clave: el nivel de ansiedad antes y después de la prueba, el número de interrupciones o exploraciones inacabadas y el grado de satisfacción general manifestado por los pacientes mediante encuestas específicas. Este análisis permitirá determinar con criterios objetivos el impacto real de la tecnología en el bienestar y en la eficiencia del proceso diagnóstico.
Además de beneficiar a la persona que se somete a la resonancia, esta tecnología puede mejorar la eficiencia del servicio, reducir derivaciones a otros centros por casos de claustrofobia y abrir nuevas vías de aplicación en otros ámbitos hospitalarios, como la UCI, la pediatría o la geriatría.



