
Esta semana han comenzado las obras de rehabilitación de las murallas medievales. El objetivo es recuperar la máxima superficie de muralla y dotar de continuidad a su recorrido, a través de un pavimento que realice la función de elemento vertebrador. Las actuaciones permitirán potenciar el itinerario turístico y cultural por el anillo de la muralla, un monumento de más de 800 metros lineales, declarado Bien Cultural de Interés Nacional.
De entrada los trabajos previos para poder iniciar la rehabilitación de la muralla medieval de Granollers, y que se llevan a cabo desde el mes de agosto, se han topado con un hallazgo inesperado. En una finca privada apareció la base de una nueva torre del siglo XVI. Serían los restos de la sexta torre que se localiza de las más de veinte que se calcula que existían en la antigua muralla de la capital vallesana. Ahora será el área de Patrimonio de la Generalitat quien determine que debe realizarse. Desde el Ayuntamiento de Granollers ya avanzan que la torre “se conservará y no se estropeará”, pero no se puede garantizar su visualización porque los restos están bajo tierra, según detalló el arqueólogo del Museo de Granollers, Marc Guardia.
Esta semana han comenzado los trabajos, que tienen un período de ejecución previsto de siete meses y que se irán llevando a cabo de forma simultánea en varios puntos. Durante todo el proyecto se garantizará el acceso a pie de los vecinos a sus viviendas y tiendas de la zona.
El lunes se empezó a desplegar la infraestructura necesaria para la rehabilitación. Se ha ocupado parte de la plaza de Can Trullàs como espacio de aprovisionamiento general del material y se han instalado las casitas de obra. Por este motivo, se han reubicado algunos puestos del mercado semanal del jueves. Este cambio se mantendrá hasta que finalicen los trabajos.
También se han habilitado espacios complementarios de la obra entre la Escola Municipal de Treball y la Escola Salvador Llobet, donde estarán los materiales más pesados, y se ha ocupado un espacio en la plaza de Maluquer i Salvador.
Los arqueólogos han comenzado ya los primeros trabajos en fincas privadas donde existen indicios de que bajo los paramentos actuales pueda haber muralla oculta. Las primeras catas se están realizando en el tramo de Can Pedrals y en la parte este del corredoso de Sant Cristòfol. Al mismo tiempo se empezarán a hacer catas en algunos tramos del pavimento. También se iniciarán las obras de urbanización del corredoso de la Constancia.
Para potenciar la vertiente turística y cultural del conjunto, el proyecto incluye diversas acciones, como la creación de una señalización homogénea y atractiva, que permita acompañar a los visitantes en su recorrido.
Se pondrá en marcha una plataforma digital de las murallas, que recogerá la información actualizada durante todo el proyecto, incluyendo un banco de fotografías del antes, durante y después de las obras. Asimismo, se desplegarán medios digitales para facilitar la interpretación, difusión y accesibilidad al conocimiento técnico de la muralla, como las audioguías, las visitas virtuales y los itinerarios gamificados, que permitirán descubrir la historia medieval de la ciudad de forma fácil y amena.
También se trabajará en una oferta diversificada de visitas guiadas y autoguiadas, con la muralla como hilo conductor. El objetivo es ofrecer una propuesta global y accesible a todos los públicos.
El proyecto está financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de los fondos Next Generation de la Unión Europea y cuenta con un presupuesto total de 2.899.471 euros, de los que 2.533.425 corresponden a la obra.



