
Los Mossos d’Esquadra han detenido a cinco hombres y han desarticulado un grupo criminal especializado en robos con fuerza en diferentes puntos de Cataluña. Entre los municipios afectados se encuentran Les Franqueses del Vallès, Cardedeu, La Garriga, Terrassa y Caldes de Montbui.
Las detenciones se produjeron el pasado 18 de junio en Gavà, cuando cuatro de los miembros del grupo fueron arrestados in fraganti tras cometer un robo en un restaurante de Terrassa. El quinto integrante fue detenido horas más tarde en Barcelona. Durante la intervención, los agentes localizaron en el vehículo de los sospechosos herramientas utilizadas en el robo, una caja fuerte con unos 3.300 euros y una mochila con 1.900 euros en monedas procedentes de una máquina recreativa.
En el domicilio de los detenidos, también en Gavà, los Mossos encontraron más objetos vinculados a otros robos, como ropa, teléfonos móviles y utensilios empleados en sus actuaciones delictivas.
Los arrestados, de entre 34 y 47 años, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Puigcerdà el 20 de junio. Se les atribuyen un total de 21 robos con fuerza cometidos entre julio de 2024 y junio de 2025 en establecimientos comerciales, restaurantes, centros educativos, empresas e instalaciones deportivas distribuidos por toda Cataluña.
Además de las localidades del Vallès Oriental y Occidental, el grupo actuó en municipios como Llançà, Cambrils, Fogars de la Selva, Mataró, Sant Vicenç de Torelló, Centelles, Golmés, Fondarella, Vinebre, Agramunt, Puigcerdà y Barcelona, donde robaron en dos ocasiones.
La investigación se inició en julio del año pasado tras un robo en un supermercado de Puigcerdà. A lo largo de la operación, que contó con la colaboración de las Divisiones de Investigación Criminal (DIC) de las regiones policiales Central, Ponent y Alt Pirineu i Aran, los agentes constataron el alto grado de movilidad del grupo, que siempre actuaba de noche y con funciones muy definidas: un conductor, un vigilante del entorno y dos o más autores materiales del robo.
Los investigadores estiman que los detenidos habrían sustraído un total de 108.000 euros en metálico. Un momento clave para la resolución del caso fue un control policial realizado en Ripoll en agosto de 2024, cuando se interceptó a cuatro individuos con herramientas propias de robos, ropa y elementos de disfraz. Aunque en ese momento no se les pudo vincular con delitos concretos, el análisis posterior de esas prendas permitió relacionarlos con los diferentes robos.
Uno de los detenidos ya había sido arrestado previamente, el pasado 10 de marzo en Ponts, tras robar en un camping y una granja en Organyà.
La investigación sigue abierta para determinar si los detenidos están implicados en otros robos similares.



