El Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès ha instalado tres dispositivos de medida de la calidad del aire en varios puntos del municipio. Esta acción se enmarca en el despliegue de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que entró en vigor el 1 de julio de 2024, y tiene como objetivo reforzar el seguimiento y control de los niveles de contaminación atmosférica en la ciudad.

Los tres medidores se han ubicado en el centro de la ciudad, en la carretera de Barcelona y en la zona de La Bòbila. Estos puntos permiten tener una visión representativa del comportamiento de la calidad del aire en distintas áreas del municipio.

Los equipos monitorizarán en continuo varios contaminantes como las partículas en suspensión (PM1, PM2,5 y PM10) y los óxidos de nitrógeno (NOx), así como parámetros meteorológicos como la temperatura, la humedad y la presión atmosférica. Además, uno de los dispositivos también medirá compuestos orgánicos volátiles (COVs), y otro incorporará un anemómetro para analizar la velocidad y dirección del viento.

Se trata de una iniciativa impulsada por el consistorio y que ha contado con el soporte económico de la Diputación de Barcelona. La finalidad es disponer de una medida adicional para evaluar el grado de eficacia de la ZBE y la consecución de los objetivos ambientales establecidos. Estos nuevos dispositivos complementarán la información que proporcionan otros equipos instalados de forma puntual por organismos como la Diputación de Barcelona, ​​el Área Metropolitana de Barcelona y la Generalitat de Catalunya.