Sant Miquel del Fai cierra preventivamente este fin de semana para una nueva revisión del estado de los taludes después de las lluvias del pasado fin de semana

El efecto de las precipitaciones, después de una etapa larga de sequía, habría provocado desprendimientos en la ladera.

Ante el episodio de lluvias, el mismo sábado no se abrió al público, considerando el protocolo en casos de gestión del riesgo geológico redactado por el Instituto Cartográfico y Geológico de Cataluña. Por este motivo, se cancelaron las visitas del fin de semana. Posteriormente se produjo un desprendimiento de material rocoso en la zona del camino hacia el Salt del Tenes.

Después de una primera inspección de los taludes, la Diputación de Barcelona ha decidido cerrar la visita. Actualmente se está procediendo a elaborar un reconocimiento geológico completo para evaluar la situación de los taludes posterior a las lluvias. Con carácter preventivo, y hasta que no se realicen las actuaciones necesarias, el recinto estará cerrado al público.

Según las primeras valoraciones de los expertos, la causa de los desprendimientos podría ser el efecto del agua por el episodio de lluvia en los taludes, que han estado mucho tiempo en sequía.

Desde la Red de Parques Naturales de la Diputación de Barcelona se prioriza el reconocimiento integral de todos los taludes (desde el paso de la Foradada hasta el salto del Tenes), y así disponer de una valoración integral de su estado.

Sant Miquel del Fai estuvo cerrado durante los quince días de finales de febrero para ejecutar las operaciones de mantenimiento preventivo de los taludes, programadas anualmente.