
La investigación Hydra de los Mossos d’Esquadra de la Comisaría General de Investigación Criminal y de la Comisaría General de Información ha comportado la detención de 33 miembros de la facción más violenta de los Boixos Nois del FCB, considerada una de las organizaciones criminales más violentas y peligrosas de Cataluña. Durante los últimos días (entre el 26 de junio y el 7 de julio), los investigadores han detenido a cinco miembros de la organización lo que supone un balance hasta ahora de 33 detenidos. En concreto, según avanzaba este martes El País, las detenciones se han realizado en localidades como El Prat de Llobregat, Santa Perpetua de Mogoda o Granollers. En el anterior dispositivo de Mossos se realizaron detenciones en Barberà del Vallès, Montcada y Sabadell, entre otras poblaciones.
Tras el amplio operativo realizado el 9 de junio que se saldó con 28 detenidos, los investigadores han mantenido activas las gestiones para localizar y detener a otros miembros de la organización criminal. Este operativo ha conducido, en las últimas semanas, a la localización y detención de personas de relevancia de la organización. Tres están relacionados con graves incidentes vinculados al uso de la violencia en el mundo del deporte y pertenecen a nuevas generaciones de los miembros de los Casuals. Aparte de la pertenencia a la organización criminal, entre las agresiones en las que los detenidos presuntamente participaron hay ataques aprovechando el desplazamiento del primer equipo del FCB. Por otra parte, también fueron parados e identificados por los Mossos d´Esquadra en Girona, en los instantes previos al partido, cuando se disponían a atacar indiscriminadamente a grupos de seguidores locales. En cuanto a los otros dos detenidos, tenían un rol de relevancia en la actividad criminal para la ganancia económica y están relacionados con un delito de secuestro.
El operativo de localización de personas vinculadas a los Casuals sigue abierto y no se descartan nuevas detenciones. En cuanto a quien es considerado el jefe de la estructura criminal, continúa también pendiente de localización y detención. En estos momentos, suponen los Mossos, la capacidad de reorganización de los Casuals FCB es bastante limitada.
Desde el operativo que se llevó a cabo el pasado 9 de junio, no se ha tenido conocimiento de ningún hecho delictivo vinculado a esta organización criminal. Los Casuals FCB habían reducido su actividad violenta después del último golpe policial de 2010 pero debido al nuevo relevo generacional y a la salida de prisión de sus principales líderes había reanudado la escalada criminal.
Fruto de esta nueva reestructuración organizativa y el aumento de su actividad delictiva, los Mossos d’Esquadra crearon un equipo conjunto entre la Comisaría General de Información (CGINF) y la Comisaría General de Investigación Criminal (CGIC). A raíz de un asalto en un bar de Cornellà de Llobregat, el equipo conjunto de Mossos inició una investigación que ha terminado con el desmantelamiento de los Casuals FCB.
Los investigadores que han trabajado en la operación Hydra han establecido un nuevo esquema sobre la estructura de la organización que ha evolucionado hacia un reparto de responsabilidades donde los miembros con mayor peso se repartían el área metropolitana de Barcelona entre las facciones norte y sur, aunque éstos siempre debían rendir cuentas con la cúpula.
La investigación ha permitido constatar la existencia de una caja común, de obligado mantenimiento para todos sus miembros y donde éstos debían ingresar una parte proporcional de los beneficios obtenidos fruto de las actividades delictivas. El objetivo de esta caja era servir como fondo de maniobra para el mantenimiento de los familiares de los miembros encarcelados así como para afrontar los gastos de los abogados necesarios ante los eventuales procedimientos judiciales.
Para mantener una posición preeminente en el mundo delincuencial y causar el temor necesario ante víctimas potenciales se alternaba la actividad de violencia en el deporte y la actividad criminal. La financiación para mantener las acciones de violencia en el deporte, desplazamientos y gastos se obtenía de los beneficios de la actividad criminal, a la vez que ésta se nutría de una fuente importante de reclutamiento de nuevos miembros provenientes del hooliganismo.
La investigación ha acreditado que los Casuals FCB simultaneaban la actividad violenta en el deporte con la práctica de otras actividades criminales de forma organizada, tales como extorsiones, narcotráfico, plantaciones de cannabis y actividades conexas, por las que han sido detenidos en el marco de este operativo:
-Amenazas y extorsiones (multas en la jerga criminal) en las que los miembros de la organización imponían sanciones a personas o grupos por supuestos agravios que estaban relacionados con el alarde no autorizado de indumentarias o tatuajes vinculados al hooliganismo del FCB
-Narcotráfico en territorios controlados por la propia organización criminal.
-Secuestros, como el caso de un hombre vinculado a una plantación de cannabis fallida, que fue privado de libertad, agredido, amenazado y finalmente liberado bajo la condición de aceptar el pago de una deuda y la servidumbre en la petición de futuras tareas en favor de los Casuals.
-Control de plantaciones de cannabis en diversas localidades de la provincia de Barcelona. Una red de colaboradores y miembros del grupo llevaba a cabo la ocupación de inmuebles y la instalación de plantaciones indoor.
-Asaltos a narcotraficantes, empleando la violencia necesaria y el uso de armas a disposición de la organización



