Hace dos años, Antonio Morillas, sindicalista y antiguo concejal del PSUC en Granollers, presenció una presunta actuación racista de la policía local de la ciudad con un menor de origen marroquí en la puerta del colegio al que acude su nieta.

Morillas protestó ante los agentes municipales por su actitud y fue multado en base a la ley mordaza. Tras meses de batalla judicial, ha logrado que un juzgado le retire la sanción, según informa ElDiario.es.

En marzo de 2021, dos miembros de la policía local que estaban dentro de su coche patrulla en frente del colegio Ponent de Granollers salieron del vehículo para hablar con dos adolescentes de origen marroquí.

A uno le confiscaron el patinete. Morillas y su hija María José presenciaron la escena. El jubilado sacó su teléfono móvil para hacer una foto a los agentes y así poder presencial una queja ante el Consistorio y los policías acabaron registrando sus datos por si había un uso indebido de las imágenes.

A finales de agosto, Antonio Morillas recibió una multa de 300 euros por «falta de respeto» a los agentes. El Ayuntamiento de Granollers no retiró la sanción y apoyó el escrito de los agentes y Morillas acabó llevando el asunto al Síndic de Greuges.

No bastó con eso sino que finalmente tuvo que recurrir ante el juzgado y encontrar testigos que pudieran contradecir el relato policial que amparaba la sanción. Ahora un tribunal le ha dado la razón y le han retirado la multa de 300 euros