Decenas de familias del centro de educación especial Can Vila, de Mollet del Vallès, se han concentrado esta mañana ante el Departamento de Educación, en la calle Via Augusta de Barcelona, ​​para protestar por la falta de solución a la continuidad de los hijos en el centro. Los daños estructurales que afectan a dos edificios del centro pueden provocar que 70 alumnos con discapacidad que actualmente ocupaban las aulas de estos edificios no puedan empezar las clases después de las vacaciones escolares.
Las familias quieren continuar en el centro y no desean que sus hijos sean recolocados en centros escolares ordinarios de la ciudad. Ésta es una de las soluciones propuestas por el departamento para garantizar la escolarización de los alumnos de Can Vila el próximo curso 2022-2023, ante la falta de espacios actual.

Las familias de Can Vila han preparado una carta en la que reflejan sus inquietudes y piden que no se divida la escuela.

La división, comentan desde las familias, tendría “afectaciones educativas y complementarias totalmente desproporcionadas” y supondría “una pérdida de calidad y servicio educativo que no es asumible”, explican en la conselleria.

Piden que se construya en los terrenos de la escuela o adyacentes de forma provisional para poder atender con garantías de “seguridad y dignidad” a nuestros hijos.

Añaden que es necesario planificar una solución a la problemática del centro, con dificultades de espacio, provisionalidad y falta de adecuación, para dar una perspectiva de futuro al centro.

“El conflicto entre ambas administraciones nos parece esperpéntico”, continúa la carta, “nuestros hijos no son una mercancía que se pueda colocar y subastar según el criterio de decisiones políticas erráticas”, que no tienen en cuenta ni los derechos ni las necesidades.

La carta recuerda que la competencia en materia educativa es de la Generalitat que es la que tiene “la obligación y capacidad de resolver el conflicto”, un conflicto que sólo tiene la salida de la escolarización de los hijos.

“Ante esta situación de indefensión de las familias y de la comunidad educativa, así como la incertidumbre sobre cuál será la solución adecuada para el próximo curso, le pedimos que como administración responsable tenga en cuenta estas consideraciones y dé una solución urgente, veraz y pertinente”.