Los dos márgenes del río Ripoll ya están conectados en Barberà del Vallès. Esto es posible porque ha entrado en funcionamiento la pasarela colgante que conecta el Molí Vermell y el núcleo urbano en el margen derecho, con el Castell de Barberà en el margen izquierdo. Esta pasarela permite ir de un lado a otro del río sin tener que cruzarlo a través de las vías con circulación de vehículos situadas en los extremos del municipio. La nueva construcción dispone de rampas de acceso para salvar el desnivel existente.

La pasarela tiene dos pilares de 9 metros de altura que sostienen todo el conjunto y sirven de soporte a dos cables principales de acero (catenarias), los cuales se anclan al terreno mediante bloques de hormigón. Ambas catenarias aguantan el tablero de la pasarela mediante tirantes (cables de acero secundarios dispuestos verticalmente). Este tablero, de acero y recubierto con pavimentación de madera, tiene 84 metros de longitud y 2 metros de ancho libre, alcanzando casi 5 metros de altura respecto al río.

Además, también hay unos cables inferiores situados transversalmente debajo del tablero, que tienen la función de fortalecer la estructura: aumentar la resistencia frente a episodios meteorológicos extremos como el viento fuerte o las tormentas y disminuir las posibles vibraciones.

Xavier Garcés Trillo, alcalde de Barberá del Vallés: “con la ejecución de este proyecto se culmina un sueño que tiene más de quince años de antigüedad, teniendo en cuenta que la ciudad de Barberà del Vallès debía mirar hacia el río y llevar a cabo todo un conjunto de actuaciones para mejorar y recuperar todo un entorno que había sido muy degradado y que paulatinamente vamos recuperando con muchos esfuerzos.”

Martín Gullon, coordinador General de Innovación e Infraestructuras del AMB, ha explicado que “la pasarela permite mejorar la conectividad de la infraestructura verde metropolitana y que la población disfrute de este entorno natural tan magnífico”.