Salvador Illa Roca es ministro de Sanidad desde el 13 de enero de 2020. Ha dedicado gran parte de su vida política al ámbito municipal, siendo concejal y alcalde de La Roca del Vallès en una etapa en que el municipio puso las bases de su modernización. Hoy, nos habla como máximo representante de la sanidad española y abordamos los próximos meses de la epidemia de Covid-19.

¿Estamos en el principio del fin de la pandemia?

Estamos ante el principio del fin, sí. El principio es la vacuna y el fin es inmunizar a toda la ciudadanía. Pero esto no nos puede llevar a confundirnos ni a relajar las medidas de prevención. Ahora más que nunca tenemos que seguir cumpliendo las normas. Quedan meses por delante que no van a ser sencillos porque el virus sigue ahí. Así que, no podemos bajar la guardia en particular en estos días de Navidad. Hay que mantener la prudencia, la cautela y la prevención.

¿Para cuándo la inmunidad de rebaño?

Cuando consigamos vacunar a, al menos, un 70% de la población. Estamos iniciando ahora el proceso de vacunación masiva y esta es una carrera de fondo. Con cada dosis, con cada día de vacunación, iremos aumentando la inmunidad y, si todo va bien, en seis o siete meses habrá un porcentaje significativo de la población española y europea vacunada. Esto no significará el fin definitivo de la pandemia pero, sin duda, estaremos en un estadio muy distinto al actual.

El fin de la pandemia lo lograremos cuando hayamos inmunizado a un alto porcentaje de la población mundial y, esto, nos llevará todo el año 2021 y probablemente del 2022.

En los Estados Unidos ha habido problemas porque algunas vacunas estaban demasiado refrigeradas, ¿esto puede ser un problema a largo plazo en España?

En España hemos trabajado para que la cadena de transporte, distribución y almacenamiento sea adecuada y acorde a las instrucciones que establece el fabricante en su ficha técnica. Como sabe en nuestro país es el propio laboratorio, Pfizer, quien está haciendo la distribución a los puntos establecidos por las CCAA. Y las comunidades autónomas han hecho un gran trabajo de refuerzo de material sanitario, equipos técnicos y personal para responder con garantías al proceso de vacunación.

Las restricciones no son políticamente correctas y menos en estas fechas, ¿cree que la gente lo entiende?

Creo que sí porque nos va la vida en esto. Si algo hemos aprendido de este virus es que tiene dos grandes vectores de transmisión: la movilidad y los contactos sociales. Reduciendo estos dos vectores, reducimos la transmisión. De lo que se trata es de aprender a convivir con el virus. Llevar a rajatabla las medidas de prevención: lavado frecuente de manos; mascarilla; distancia social; higiene en espacios abiertos y cerrados; ventilación… Y evitar situaciones de riesgo.

Me pregunta si la ciudadanía lo entiende. Yo creo que sí. Los españoles han dado sobradas muestras de responsabilidad y de compromiso durante esta pandemia. A nadie le gusta vivir una situación similar pero yo miro a mi alrededor y veo que la gente está siendo muy responsable estas Navidades. No se están celebrando grandes cenas, ni reuniones familiares. Todos sabemos que si evitamos juntarnos, estamos protegiendo a los colectivos de riesgo. Como dice el slogan de la campaña que hemos realizado en el Ministerio de Sanidad, cuidarnos es el mejor regalo de esta Navidad.

¿Puede haber una tercera ola?

Puede haberla pero, al igual que la segunda no ha sido tan virulenta como la primera, confío en que la tercera, si es que la hay, siga esa tendencia. Ahora estamos mejor preparados: contamos con suficiente material sanitario; tenemos más información sobre el virus y el manejo de la enfermedad;  la ciudadanía está concienciada con las medidas de prevención; contamos con la vacuna… es decir, contamos con herramientas que nos permiten encarar mejor los repuntes.

El próximo verano, ¿será normal?

Si todo va bien y continuamos con el proceso de vacunación tal y como tenemos previsto, yo confío en que en verano podremos comenzar a recuperar la normalidad. Eso no significa relajarnos por completo. Hay cosas que han venido para quedarse, al menos durante un tiempo.

¿Qué le diría a los españoles que se sienten desmotivados y cansados después de tantos meses de pandemia?

Son sentimientos o estados vitales que la Organización Mundial de la Salud ha etiquetado como Fatiga Pandémica. Llevamos muchos meses de pandemia, de esfuerzos, de restricciones, de ausencias… Y eso se traduce en desmotivación y en hartazgo. No se puede vivir permanentemente en alerta ni recluido. Por eso, la OMS ha trasladado a las administraciones una serie de pautas para atenuar en lo posible esos sentimientos negativos que, en ocasiones, puede llevar a conductas incívicas.

Aquí en España, creamos hace unas semanas un grupo de fatiga pandémica en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud en el que han participado expertos en salud pública y en comunicación del ministerio, de las CCAA, del CSIC y de sociedades científicas. El objetivo es identificar las dificultades a las que se enfrenta la población, entender lo que están experimentando e involucrarles como parte la solución.