José Manuel Gómez

Vivimos unos curiosos tiempos, en especial en Cataluña, donde la verdad, lo políticamente correcto, -en realidad su postverdad-, debe primar sobre la realidad física, desnuda, pues para  vestirla y maquillarla ya están ellos, esos que quieren reescribir “El mito de la caverna” de Platón en su “República”, haciendo de la sombra auténtica realidad y verbo,  esa extraña elite, con unos aún más extraños fines, esos que juran y perjuran amar tanto a Cataluña, cuando en realidad, la están arruinando a unos niveles realmente preocupantes por desconocidos ( véase fuga de miles empresas, la práctica evaporización de la inversión extranjera….) hasta tal punto, que puede categóricamente afirmarse: “ Nunca Cataluña hizo una concesión histórica  tan esplendida al crecimiento de Madrid” al igual que a otras comunidades, por lo que de ser la máquina locomotora del país, salvo error, ha pasado a ser el segundo o tercer vagón, empecinamiento político que de reiterarse en las próximas elecciones, como es previsible, aún pasaremos a peor condición, pues seamos sinceros, ¿díganme un solo  beneficio que  haya sacado el pueblo Catalán de esta loca aventura frente a las docenas de perjuicios sociales y económicos, más ese notorio deterioro internacional de la imagen de la marca catalana? Esos profanos dirigentes, que difícilmente superarían el examen de meros pastores, cuya especialidad es el “enfrentamiento social”, hasta puede que  digan la verdad, pues como dice el dicho: “Hay amores que matan”, o aquel otro, típico de la violencia doméstica: “la mate porque era mía”; personajes estos, que usando unos medios convenientemente engrasados y afines (pagado con el bolsillo de todos naturalmente), pretenden alterar terca, ingenua y románticamente esa realidad económica, social y política de una Comunidad Autónoma a la que dicen representar, cuando en realidad, no representan ni la mitad de la población; (aunque sería indiferente para la legalidad vigente aun en el hipotético supuesto que representasen a la práctica  totalidad de la misma, acorde al pacto previo existente que representa la Constitución, todo ello, acorde a las normas de legalidad-legitimidad imperantes en toda la faz de la Tierra (statu quo), donde el supuesto derecho de decidir, la autodeterminación y la democracia directa que proponen, – por tristes experiencias históricas previas- ni están, ni se les espera, todo ello en aras de los superiores bienes jurídicos sólidos y pétreos: la paz social, la seguridad jurídica, los principios y valores de una sociedad libre Occidental; donde las respectivas constituciones escritas, se han blindado para todo tipo de avezados aventureros, sean estos de derechas o izquierdas, sean mayoritarios o minoritarios,- cual es el caso-, donde una clara minoría social, aprovechando y “desacreditando” las instituciones de todos, pretenden apropiárselas para sus exclusivos fines ideológicos, convirtiendo así  la “Generalitat” en “particularidad” de esa constatada minoría e ignorando al pueblo y sus reales necesidades al que tienen de rehén ( quienes un día no muy lejano apelaremos certeramente a la misma ONU de persistir esta indefensión del propio Estado español), dirigentes quienes siguiendo la misma ruta por la que ya otros previos aventureros están en prisión, no quieren o no saben, deslindar un concepto tan básico típico  de primero de derecho, conforme “la descentralización administrativa”, -tendente al autogobierno-, se hizo precisamente para aproximar la administración al pueblo, (una de las más amplias por cierto en el mundo, superando incluso a estados federales); por lo que no es,- salvo en la mente de un analfabeto jurídico o un tirano- ni remotamente equivalente a la autodeterminación diseñada en su día por la ONU., exclusivamente con el fin  de finiquitar la época colonial, que junto con los nacionalismos, propiciaron precisamente las dos Grandes Guerras. Esa y no otra, es la principal razón por la que aun malversando ilícitamente cantidades  económicas extraordinarias (pendiente aún de depurar judicialmente), comprando mercenarios de los  medios de comunicación internacionales, ningún foro internacional les ha respaldado, salvo por “la puerta de servicio”, donde algún comité menor, como el de derechos humanos de la ONU, cuyo Presidente, es notorio estuvo contratado previamente por la Generalitat, anécdota que en absoluto refleja el sentir general y oficial de dicho organismo internacional, menos si la queja venía de un fugado de la Justicia que fue la “otra parte contratante”( y que no debe confundirse con la de los hermanos Marx). Menos aun les va a respaldar e TEDH, pues en dos Sentencias relacionadas con el “proces” ya lo ha dejado claro, pues lerdo sería admitir y defender un verdadero cáncer que es uno de los enemigos potenciales de Europa. Una cosa en engañar a dos millones de fieles ciudadanos que han confiado de buena fe en esos indignos líderes, – y que mucha culpa tiene el propio Estado en no prever la asignatura de derecho constitucional en la educación básica-, `pero otra muy distinta es que con tan extraña pócima y magia de chistera, puedan engañar al mundo y pretender derruir sus propios pilares. ¿Realmente creen Vds. que de tener una mínima  educación constitucional, saldrían  “dos millones de personas” a la calle a reclamar derechos inexistentes, y posteriormente otros miles rompiendo y quemando el mobiliario urbano y atentando contra las fuerzas de seguridad?. Esa picaresca y no otra fue el motivo que permitió a esos aventureros desleales eludir y anular la verdadera institución que caracteriza internacionalmente al pueblo catalán: “El milenario seny”, el mayor logro y patrimonio  sin duda de este pacifico pueblo mediterráneo tan admirado, querido y respetado por España y el mundo. ¿Se acuerdan Vds. de la unión de sinergias, paz, unión y concordia de todo ese pueblo imbatible y admirado internacionalmente en la Olimpiadas de 1.992 en las que España se volcó? Paradójicamente, en ese momento, se instaló el huevo envenenado del cuco separatista e inició el declive actual y Samaranch pasó como Dalí, Josep Pla y tantos otros a ser sospechosos, pues alguien por encima del bien y del mal,  decidía ahora los buenos y malos catalanes, los pata negra frente a los charnegos y demás enemigos de Ítaca, empezando así la particular rebelión en la granja de unos “cuantos” perjudicando a “todos”.

  Lo cierto, notorio y evidente, -salvo para sordos y ciegos-, es que España según “The Economist” y las demás acreditadas agencias internacionales de calidad democracia, – que no se dejan comprar por no confundir valor y precio-  sitúan a España en 2019, en el puesto 19, por delante de EE.UU. (25), Francia(29), Bélgica (31), Italia (33), Japón (22) y todo ello pese a la también notoria corrupción política extraordinaria de nuestro país, que junto con el dislate “nacionalista”, evita que estemos incluso en una mejor posición, pues este último factor, no solo ha incidido en una perdida extraordinaria en la economía y en la obvia división de la sociedad catalana, pues también provoca esa corrupción-adulteración del sistema democrático respecto a los parámetros establecidos internacionalmente, y que de seguir así, como en Roma, asqueados de la arbitrariedad del Senado, acabaremos llamando hasta a un dictador para poner un mínimo de orden al caos.

   En resumidas cuentas, la realidad es una:  social, política y económica, lo mismo cabe predicar de  la legitimidad y legalidad, factores que no pueden alterarse caprichosamente por unos avezados y descerebrados aventureros, actitud que de persistir, pueden llevar a esa sociedad a ese “abismo “o un callejón sin salida, pues no es de recibo, que la actual política española, en manos también actualmente del permanente capricho de esa “residual” representación parlamentaria, -tanto sean  separatistas como los radicales-, que repitiendo el mismo guion de la sinrazón y  provocación previa del procés, hagan un expansivo ruido con su “cacerolada “ para demostrar que los amotinados controlan el timón, la ruta y Norte del país,  (que en parte tiene mucho que ver la desidia de la derecha en cuanto a omitir necesarios pactos de Estado), obligando así al Gobierno a: 1) Que se dicte la política general al dictado de un condenado por atentar precisamente contra el vigente sistema democrático  y desde una “celda”, al más puro estilo  del Padrino y Al Capone, donde los agresores del Estado, pretenden grotescamente convertirse a su vez en victimas del mismo, exigiendo además a la carta su  puesta en libertad ( supongo que por su indudable sangre azul  que bebe del mismo  Medievo, época  que tanto les apasiona y nos quieren hacer particípes como vulgo pese a que ahora somos soberanos ); 2) Desde otras visiones extremistas de rancios comunismos superados, junto con la de otros partidos también separatistas de reciente historia sangrienta, que ni siquiera se han dignado en pedir perdón por los crímenes cometidos; 3) Desde unos postulados internacionalmente antidemocráticos como los pretendidos para variar por ejemplo el CGPJ. -del que está muy ojo avizor  Europa-; 4) Pretender dominar ese tercer poder a través de la Fiscalía; 5) Intentar callar la libertad de prensa y las libertades de comunicación con un supuesto “ministerio de la verdad” y en aras a un supuesto interés general; 6) Pagar a televisiones y medios privados para alterar la realidad; 7) Impulsar interesadamente la acaparamiento del monopolio de la memoria democrática desde una concreta ideología e  ignorando a su vez su también decisiva y nefasta participación ( 1934-36) “causa” en buena medida del “efecto”, intentando a su vez ilegalizar al contrario para que no pueda rebatir si no porta la sagrada hoz y martillo libre de toda culpa;  8) Pretender con evidentes actos propiciar un cambio de régimen político desde la misma Vicepresidencia del Gobierno, atacando visceralmente al pilar fundamental que representa la Jefatura del Estado; 8) Denigrar el mayor y más relevante, sino único momento histórico de verdadera bonanza en todos los ámbitos que representó para nuestro país la transición;9) Ignorar la seguridad jurídica de los propietarios en aras de una supuesta función social, cuando se proyecta como una verdadera expropiación sin indemnización, cargando la obligación habitacional del estado sobre los  propietarios particulares; 10) Una caótica e ilógica política de inmigración que causa verdadera alarma social;  11) Pretender modificar auténticos derechos fundamentales y libertades públicas  por meras órdenes y decretos,  aprovechado la pandemia y emulando al cuento del mismo Conde de Romanones. 12) Dividir todo lo indivisible  para así gobernar e imperar( raza, género, gremios, ideologías…) 13) Propiciar provocativas reformas laborales en un momento económico tan crítico, puesto que en política lo deseable, debe ser a su vez oportuno.14) Sufrir un Vicepresidente díscolo antisistema, monotemático con todo lo que le agrada: lo bananero. 

   En definitiva, la involución democrática y la aparente anarquía por bandera, donde el esperpento pretende distorsionar y tomar las riendas de todo lo sólido generalmente admitido y perenne internacionalmente; y en esta parodia teatral, con claro pendón de la izquierda, ¿se escandalizan de qué un grupo de pensionistas exmilitares hagan unas declaraciones subidas de tono en defensa del Jefe de Estado, el sistema democrático y de España que sienten amenazados y en serio peligro?. ¿De qué se escandalizan quienes precisamente causan tales graves inquietudes?, mejor harían, -en vez de pretender censurar al espectador – reflexionar que están haciendo mal, y dilucidar “la causa y el consecuente efecto”,  pues cuando no se respeta el ordenamiento jurídico, no deberían escandalizarse que ante tal obra teatral esperpéntica, deforme, “el público soberano”  se enerve, pues qué esperaban ¿qué aplaudan hasta con las orejas la apropiación-degradación de sus instituciones, derechos y libertades? ¿Se merecen alegremente ser acusados de involucionistas y golpistas? Con franqueza y  presuponiendo una inteligencia media- si no es mucho presuponer – ¿se puede confundir las causas y los efectos?. ¿qué clase de física omitieron?. Ya lo decía E. de Rotterdam: “la mayor barbarie en el claustro” pues por desgracia, sabemos que el pensar, no es precisamente patrimonio de la Humanidad en conjunto. También lo reiteraba  A.   Machado: “de diez cabezas, nueve atacan y una piensa”. Lo que pensaba O.V. Bismarck, respecto a la clase política española, ya lo omitiremos para que no les salgan los colores a sus Señorías. A todo esto, y en la clásica jactancia para concluir: ¿qué  apuestan que a éste simple mensajero servidor, que únicamente expresa la razón del simple chocolate del loro, también lo acusan de golpista, retrógrado e involucionista ¿se apuestan una paellita? Con franqueza,  sean sus soberanos prudentes y conservadores y “no se la jueguen”.

José Manuel Gómez