
La Associació per la Defensa i l’Estudi de la Natura (ADENC) y la Campanya Contra el Quart Cinturó (CCQC) han reclamado a la Generalitat un cambio de modelo en la movilidad del Vallès, con una mayor apuesta por el transporte público y, especialmente, por Rodalies, frente a la ampliación de la red viaria.
Las dos entidades mantuvieron el pasado 16 de septiembre una reunión con la Dirección General de Infraestructures de Mobilitat (DGIM), en la que se presentaron al nuevo director general, Ramon Ramírez, y abordaron la planificación de la movilidad en la comarca. El Quart Cinturó, también denominado B-40 o Ronda Nord Terrassa-Sabadell, ocupó una parte destacada del encuentro.
Cuestionan el cumplimiento del Plan de Movilidad del Vallès
ADENC y CCQC consideran que las actuaciones que se están desarrollando no son coherentes con los objetivos establecidos en el Plan específico de movilidad del Vallès (PEMV). Según las entidades, el despliegue del plan ha priorizado las inversiones en carreteras mientras que las actuaciones relacionadas con el transporte público han registrado un menor nivel de estudio y ejecución.
Las organizaciones recuerdan que ADENC presentó en mayo de 2025 un requerimiento al Departamento de Territorio por el supuesto incumplimiento del PEMV y por lo que considera un despliegue desequilibrado de las actuaciones previstas.
Según los datos de seguimiento del propio plan citados por las entidades, la cuota del transporte público en los desplazamientos internos del Vallès se sitúa actualmente en el 15%, frente al 21% que establecía el PEMV como objetivo para 2026.
También cuestionan la evolución de las emisiones. El plan contemplaba una reducción del 7% de las emisiones de CO₂ en 2026 respecto a 2016. Sin embargo, según el último informe de seguimiento, en 2024 las emisiones todavía se situaban un 2,22% por encima de las registradas en 2016.
ADENC y CCQC consideran que estos datos muestran que los objetivos establecidos no se están alcanzando y atribuyen esta situación al desequilibrio entre las inversiones destinadas al transporte público y las dirigidas a la red viaria.
Critican la inversión prevista para el Cuarto Cinturón
El Quart Cinturó fue otro de los asuntos centrales de la reunión. La Generalitat ya ha licitado y adjudicado los estudios informativo, de impacto ambiental y de movilidad, mientras está pendiente la adjudicación del estudio de integración territorial y paisajística.
Las dos entidades calculan que el proceso de redacción de los estudios hasta llegar a la fase de información pública podría prolongarse aproximadamente dos años.
ADENC y CCQC también sostienen que los 200 millones de euros previstos en el acuerdo entre el Estado y la Generalitat no serán suficientes para financiar el proyecto. El convenio firmado en noviembre de 2024 establece una aportación máxima de 200 millones y contempla la necesidad de un nuevo acuerdo entre ambas administraciones si el coste final supera esa cantidad.
Las entidades cuestionan que se destinen recursos públicos al Quart Cinturó mientras, según su valoración, Rodalies atraviesa una situación de falta de fiabilidad. El presidente de ADENC, Joan Carles Sallas, afirmó: «És un càstig a tota la ciutadania que vol agafar el transport públic: al Vallès ens obliguen a moure’ns en cotxe, amb tots els problemes de salut pública i de medi ambient que això comporta».
Propuestas para la planificación de las infraestructuras
Durante el encuentro también se abordó la revisión del Plan de infraestructuras del transporte de Catalunya (PITC). ADENC y CCQC trasladaron propuestas relacionadas con el modelo de gobernanza, la definición de objetivos ambientales y de reparto modal, el análisis por ejes y la priorización de las actuaciones.
Asimismo, las organizaciones plantearon observaciones sobre las nuevas variantes previstas en Caldes de Montbui y Sentmenat.
Otro de los puntos tratados fueron las obras de la C-59 entre Caldes de Montbui y Palau-solità i Plegamans. Las entidades criticaron que el carril bus desaparezca en las rotondas, una decisión que, según el Departamento, responde al objetivo de aumentar la capacidad para el vehículo privado.
ADENC y CCQC sostienen que esta configuración fragmenta el carril destinado al transporte público y puede reducir la velocidad comercial de los autobuses. A su juicio, esta situación desvirtúa el objetivo de los carriles segregados de bus rápido (BRCAT) y sitúa el transporte público en una posición secundaria.
Las dos entidades han señalado finalmente que continuarán reclamando un cambio en la planificación de la movilidad del Vallès, con el objetivo de incrementar el peso del transporte colectivo frente al vehículo privado.



