La Comisión Territorial de Urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona ha aprobado este jueves el Plan Parcial Urbanístico (PPU) que permitirá desarrollar un nuevo barrio en terrenos de Montcada i Reixac, Cerdanyola del Vallès y Ripollet. El proyecto incluye la construcción del futuro Hospital del Vallès Occidental, nuevas viviendas, actividad económica y una amplia red de espacios públicos.

La actuación, impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), también contempla la transformación de la antigua carretera N-150 en una avenida metropolitana que articulará la movilidad y conectará los distintos espacios del nuevo sector.

Un sector de más de 108.000 metros cuadrados

El ámbito de actuación ocupa una superficie total de 108.184 metros cuadrados, distribuida entre los tres municipios: 60.278 corresponden a Montcada i Reixac, 23.255 a Cerdanyola del Vallès y 24.681 a Ripollet. Los terrenos quedan situados a ambos lados de la antigua N-150, entre el margen derecho del río Sec, la línea ferroviaria de Rodalies y el enlace de la C-58. El ámbito excluye las viviendas SIVIS.

La presencia de estas infraestructuras ha generado históricamente un espacio fragmentado y poco conectado con los barrios cercanos, como la carretera de Barcelona, les Fontetes y el Turonet, en Cerdanyola, y Terra Nostra, en Montcada i Reixac.

La consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha destacado que el planeamiento permitirá crear «un nuevo barrio vivo y con todos los servicios necesarios», con el hospital comarcal como uno de sus principales equipamientos.

El sector ya había quedado delimitado mediante una modificación del Plan General Metropolitano aprobada definitivamente el pasado mes de marzo. El nuevo PPU desarrolla aquella modificación y concreta la distribución de los espacios públicos, las condiciones de edificación y los mecanismos necesarios para ejecutar la actuación.

752 viviendas, con un mínimo de 403 protegidas

El 75% de la superficie del sector se reservará para sistemas públicos. La distribución prevista es la siguiente:

  • 26% para el nuevo sistema viario.
  • 24% para espacios libres públicos.
  • 22% para equipamientos comunitarios, incluidos el futuro hospital y los equipamientos locales.
  • 3% para protección de sistemas.

El 25% restante corresponderá a zonas edificables, que incluirán viviendas libres y protegidas, locales compatibles con otros usos y espacios destinados exclusivamente a actividades económicas.

El nuevo barrio podrá contar con un máximo de 752 viviendas: 403 protegidas y 349 libres. La mitad de las viviendas protegidas deberán ser de alquiler. Además, al menos el 20% de la superficie construida del conjunto del sector deberá destinarse a usos distintos de la vivienda, con el objetivo de favorecer la combinación de actividad residencial, comercial y económica.

Una avenida metropolitana y una red de espacios verdes

La ordenación se estructura alrededor de tres elementos principales. El primero es la futura avenida metropolitana, que tendrá una anchura mínima de 30 metros e incorporará transporte público, itinerarios ciclistas y recorridos peatonales. También se prevé una sucesión de plazas y espacios públicos vinculados a los principales equipamientos y zonas de actividad.

El segundo eje lo forman las zonas verdes y los espacios permeables. El proyecto contempla franjas de vegetación transversales a la avenida, sistemas urbanos de drenaje sostenible y parques de borde asociados al río Sec y a las infraestructuras viarias. Dos plazas principales y una red de corredores verdes conectarán los diferentes ámbitos del sector.

El tercer elemento es un tejido urbano mixto, con viviendas libres y protegidas, equipamientos y actividades terciarias. Los edificios que den a la nueva avenida tendrán una alineación continua, con porches y retranqueos puntuales, y una altura predominante de planta baja más seis plantas. En segunda línea se prevén construcciones más bajas, de planta baja más tres o cuatro pisos, organizadas alrededor de espacios comunitarios y franjas verdes.

Los usos comerciales y terciarios se concentrarán especialmente en las esquinas, las plazas principales y los espacios próximos al hospital y a la Via de Cornisa.

Movilidad, accesibilidad y urbanismo inclusivo

La movilidad interna se organizará mediante viales de carácter cívico que facilitarán el acceso a las parcelas y limitarán la presencia del vehículo privado en la estructura urbana principal.

El planeamiento también incorpora criterios de perspectiva de género y urbanismo inclusivo. Entre las medidas previstas figuran la mejora de la iluminación y la visibilidad de los recorridos, la accesibilidad universal, la instalación de áreas de descanso y el fomento de los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público. Asimismo, se tendrán en cuenta las necesidades vinculadas a las tareas de cuidado y a la vida cotidiana.

Más de 19 millones de euros en obras de urbanización

El desarrollo del nuevo barrio incluirá varias actuaciones externas necesarias para conectar el sector con su entorno:

  1. Construcción de una pasarela sobre la línea R4 de Rodalies.
  2. Ejecución de la acera de la avenida metropolitana en continuidad con Montcada i Reixac.
  3. Ejecución de la acera de la avenida metropolitana en continuidad con los tejidos urbanos de Cerdanyola del Vallès.
  4. Mejora de la accesibilidad peatonal bajo la infraestructura ferroviaria en la calle dels Reis.
  5. Construcción de los ramales de conexión con la C-58 previstos en el planeamiento.

El coste conjunto de estas obras, la urbanización interna y los gastos asociados al desarrollo se estima en más de 19 millones de euros.

La iniciativa es pública y la administración actuante será el Área Metropolitana de Barcelona. El plazo previsto para la ejecución es de diez años, que empezarán a contar una vez finalice la tramitación de los instrumentos de gestión urbanística necesarios.