Francisco Barbachano
Muy felices vacaciones
les deseamos amigos.
Volveremos en septiembre
ansiosos de complacerles;
para contarles a todos
bienes y tan solo, bienes.

Ese es nuestro deseo
pero el futuro es funesto.
Solo se advierten tragedias
y muchos crepones negros.
Eso frustra, por supuesto,
todos nuestros anhelos.

Pese a todo, créanme,
no cesaremos a intentos
para lograr que su ánimo
alce alto un gran vuelo.
Ténganlo bien por seguro:
se lo juro y no les miento.

Será el cuatro de septiembre
el día de nuestros sueños.
Para lograr lo antes dicho
pondremos doro el esfuerzo.
Que pasen un buen verano
y a la vuelta aquí estaremos.

Francisco Barbachano