De seguir a ese ritmo será urgente construir, un montón de nuevas trenas ya que no van a caber todos los que tengo en mente, que no son pocos ¡pardiez!
Es obvio que hay escasez a la hora de encarcelar; es cierto que algunos entran y otros no entran jamás; porque en el tema justicia, reina la desigualdad.
Lástima que sea angosto lo de privar libertad y los fallos de los jueces cuesten de interpretar; pues golfos para enchironar, ya lo creo que los hay.
Miren: lo que más cabrea al ciudadano de a pie, es que campen por sus fueros choteándose a la vez. Y es que hay que echarle memoles por lo indignante que és.