
El Ayuntamiento de Parets del Vallès dedicará una plaza a Manuel Guasch Cortés, primer alcalde republicano del municipio, y revisará varios nombres del nomenclátor vinculados al franquismo. La propuesta, presentada por Ara Parets pel Canvi, fue aprobada por unanimidad en la última Junta de Portavoces.
La moción plantea que la plaza situada en la avenida Catalunya, junto a la Cooperativa La Paretense y el Centre Cultural Can Rajoler, pase a llevar el nombre de Manuel Guasch Cortés, una figura destacada de la historia contemporánea de Parets.
El acuerdo también contempla incorporar su figura a los actos institucionales de memoria democrática que organiza el municipio.
Desde Ara Parets pel Canvi han valorado positivamente el consenso alcanzado y destacan el reconocimiento a quien encabezó el primer consistorio republicano de Parets en 1931. Guasch fue conocido por su compromiso con el servicio público, la defensa de los derechos de los trabajadores y los valores democráticos.
Uno de los episodios más destacados de su trayectoria política fue su dimisión como alcalde a raíz de un conflicto laboral en La Linera, al mostrar su desacuerdo con una resolución que consideraba injusta para los trabajadores.
Tras la Guerra Civil, Manuel Guasch fue represaliado por el régimen franquista debido a su vinculación con Esquerra Republicana de Catalunya.
La ratificación definitiva de la propuesta se debatirá en la próxima reunión de la Comisión de Nomenclátor, que el gobierno municipal se ha comprometido a convocar durante el mes de septiembre, después de nueve años sin reunirse.
En esa comisión también se estudiará la retirada del nombre de la calle dedicada a Pere Gual Villalbí, ministro del régimen franquista entre 1957 y 1965, así como la revisión de la calle Alfons XIII.
Además, la comisión abordará posibles nombres para las nuevas calles que surgirán en el espacio central tras la reciente urbanización.
La moción aprobada incluye igualmente el compromiso de consensuar una propuesta para denominar el futuro instituto escuela resultante de la integración de la escuela Lluís Piquer y el instituto La Sínia, mediante un proceso participativo en el que se quiere implicar especialmente al alumnado y a la comunidad educativa.



