
Los Mossos d’Esquadra de la DIC, junto con la Guardia di Finanza italiana, han desmantelado una organización criminal de alcance internacional dedicada al tráfico de hachís.
El operativo, desarrollado de forma simultánea en Italia, Cataluña, Zaragoza y Málaga el pasado 10 de febrero, culminó con la detención de 17 personas, de entre 20 y 60 años. Dos de las detenciones tuvieron lugar en Savona (Italia) y Milán (Italia) y el resto en distintos puntos de Catalunya y resto del Estado. A los detenidos se les atribuyen delitos contra la salud pública por tráfico de drogas y pertenencia a organización criminal.
Las investigaciones llevadas a cabo por ambos cuerpos policiales han permitido identificar dos redes criminales diferenciadas pero interconectadas. Por un lado, un primer entramado con estructura establecida en Cataluña, que se encargaba de importar hachís procedente de Marruecos y habilitar centros logísticos para su almacenamiento. Por otro, un segundo grupo, que recibía la droga en Cataluña y coordinaba su transporte hacia el norte de Italia, donde posteriormente era distribuida.
A lo largo de la investigación, la DIC ha mantenido una colaboración constante con la Guardia di Finanza de Milán, intercambiando información operativa para determinar los movimientos de ambas facciones y sus roles dentro de la cadena criminal.
El día del operativo, efectivos de la policía italiana se desplazaron hasta Marbella (Málaga) para participar en varias entradas y cacheos en un dispositivo conjunto con la DIC y con la colaboración de la Policía Nacional. Paralelamente, efectivos de los Mossos d’Esquadra también se desplazaron a la localidad aragonesa de Taüst (Zaragoza) para llevar a cabo dos entradas y registros, en este caso con la colaboración de la Guardia Civil.
El operativo, que se desarrolló el pasado 10 de febrero de forma simultánea en los diferentes territorios, comportó un total de 14 entradas y registros. En Cataluña las poblaciones afectadas estaban concentradas principalmente en el área metropolitana, con entradas y registros en Badalona, Sant Adrià de Besòs, Tiana, Mataró, Calella Montcada i Reixac y Llorenç del Penedès. El dispositivo finalizó con la intervención de más de 40kg de hachís, dos vehículos de alta gama, dos armas de fuego (una real y otra simulada) y más de 60.000 euros en metálico.
La coordinación policial entre ambos países ha sido clave para poder identificar a los responsables de cada fase del tráfico, desde la importación del hachís hasta su transporte internacional, y para conseguir una actuación simultánea que ha permitido desarticular completamente la estructura criminal.
Una organización formada por tres ramas
En el marco de la investigación se ha detectado un entramado criminal de carácter transnacional afincado en Cataluña, presuntamente dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes por vía terrestre hacia Italia y otros países europeos. La organización habría gestionado envíos de hachís y marihuana procedentes de Marruecos y destinados al mercado europeo.
La red estaría formada principalmente por dos facciones diferenciadas pero plenamente coordinadas. La primera, encargada de enviar la droga desde Marruecos hasta territorio español y prepararlas para su posterior distribución. La segunda, responsable de organizar la exportación del producto hacia varios países principalmente el Norte de Italia.
Este tipo de organizaciones no operan bajo una estructura piramidal rígida, sino que funcionan como una red con varios grupos interconectados, cada uno con cierto grado de autonomía pero con dependencia funcional entre sí. Esto les permite garantizar un flujo constante de droga desde su punto de origen hasta el mercado final y mantener la actividad aunque alguno de los grupos falle.
La investigación ha permitido identificar los distintos niveles de la cadena criminal. En Cataluña, un primer grupo principal gestionaba la recepción y primera distribución, mientras que grupos secundarios actuaban como proveedores alternativos en caso de que los principales no pudieran garantizar el suministro de la droga.
Por último, estructuras compradoras ubicadas tanto en España como en Italia, adquirirían la droga para su distribución en los mercados finales. Este modelo en red, flexible y adaptable, permitía que diferentes células asumieran funciones de forma inmediata si algún nodo se desactivaba, asegurando así la continuidad de la actividad delictiva.
Balance de la investigación
La investigación ha finalizado con 17 detenidos, todos ellos integrantes de las distintas células que formaban parte de un entramado criminal altamente especializado. Las actuaciones policiales, iniciadas en 2024 en el marco del Equipo Conjunto de Investigación, han permitido la intervención total de más de 500 kilos de hachís y 10 kilos de marihuana, con un valor de mercado estimado de casi tres millones de euros. Además, las pesquisas realizadas a lo largo de la investigación indican que la organización podría haber transportado más de 400 kilos adicionales de hachís intervenidos, lo que evidencia la capacidad operativa, la dimensión transnacional y el alto nivel de sofisticación logística del grupo criminal.
Estas intervenciones, junto con las detenciones efectuadas, han permitido desarticular todas las fases operativas de la red: desde la logística de entrada de la droga en Cataluña hasta su distribución en el centro de Europa.
La investigación y el dispositivo policial han asestado de golpe decisivo a una organización criminal que operaba con un elevado grado de sofisticación y que había establecido una infraestructura transnacional con capacidad para mover grandes cantidades de droga entre continentes.
La coordinación entre los Mossos d’Esquadra de la DIC y la Guardia de Finanza de Milán, en el marco del Equipo Conjunto de Investigación, junto con la constitución de un equipo conjunto judicial integrado por el Juzgado de Instrucción número 4 de Badalona y la Fiscalía Antimafia de Milán, ha sido un elemento determinante para lograr un resultado de esta magnidad.



