Tener tres hijas y un hijo y tres nietas y un nieto, es ser padre y ser abuelo de un excelso concierto con música de gran amor. se lo juro y no les miento.
Un concierto de esa índole es un lujo irrepetible con músicos virtuosos geniales y sensibles. Su precio es incalculable se mire, como se mire.
No hay mayor satisfacción para un padre y un abuelo, que disfrutar a diario de tan sublime concierto con tan grandes virtuosos que en mi corazón los llevo.
Hoy mis ripios de contentos no me caben en la piel; pues músicos tan brillantes no han escuchado en su vida. Discúlpenme la inmodestia: es fruto de mi alegría.