
El Diario Oficial de la Generalidad (DOGC) ha publicado este martes la declaración de impacto ambiental (DIA) de la variante de la C-59 de Sant Feliu de Codines con carácter favorable para la alternativa 2, aplicando un conjunto de medidas de integración ambiental. De esta forma, el Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica prevé la aprobación definitiva del proyecto en las próximas semanas e impulsar posteriormente la licitación de las obras, que comportarán una inversión estimada en 42 millones de euros.
El proyecto incluye el trazado de una variante de la C-59 de cuatro kilómetros, por el oeste del casco urbano de Sant Feliu de Codines, que permita liberar de tráfico de paso la actual travesera. En la mayor parte del recorrido, la sección de la carretera es de dos carriles más un tercer carril en sentido Moià para facilitar los adelantamientos en los tramos con mayor pendiente. En la parte con menos pendiente, la sección tendrá un carril por sentido.
Para favorecer la seguridad vial y evitar los choques frontales, la variante cuenta con un separador de flujos entre los dos sentidos de la circulación, formado por un zebreado central y elementos de balizamiento. Hay que remarcar como elementos constructivos un viaducto de 515 metros de longitud para superar el bache del Ullar y un falso túnel de 120 metros de longitud en la zona de Can Bosc que podrá realizar las funciones de paso de fauna y conector ecológico. El proyecto incluye la construcción de tres rotondas a nivel para conectar con la vialidad del entorno (carreteras de Gallifa y de Centelles), además de la reposición de caminos que dan accesos a propiedades adyacentes. Con la rotonda de la carretera de Gallifa, también se generará un nuevo acceso a Sant Feliu de Codines desde la nueva variante.
Como medidas de integración, además de las actuaciones de revegetación y reforestación en desmontes y terraplenes, se proponen trabajos de restauración fluvial, focalizados en la mejora de hábitats fluviales (erradicación de especies invasoras, estabilización de márgenes, revegetaciones o eliminación de esclusas, entre otros). Estas actuaciones se materializarán mediante un programa de medidas compensatorias donde se restaurará una superficie equivalente al triple de la afectada por las obras.
En cuanto a la conectividad, aparte de la construcción del falso túnel del Serrat de les Moles, se prevé la adecuación de las diferentes obras de fábrica y drenaje como pasos aptos para la fauna y también la ejecución de estructuras de desfragmentación fuera del ámbito del proyecto destinadas a mejorar la conectividad ecológica en zonas cercanas.
Finalmente, la DIA establece hacer el seguimiento de los niveles sonoros en los sectores de Casas del Coll d’en Quer, Casas Solanes y Casa el Corema-Norte, para comprobar que no se superen los valores límite establecidos en la normativa.



