Invertir en la bolsa de valores ya no es un club exclusivo de expertos. Hoy en día, cualquier persona que quiera hacer crecer su patrimonio tiene esa oportunidad.

Aun así, comenzar es intimidante para muchos. Esto se debe a su supuesta complejidad y a lo volátil que es el mercado. Por eso, existen algunos puntos a considerar antes de comprometer el capital.

¿Cómo empezar a invertir?

Aunque invertir en la bolsa de valores parece complicado, estos pasos te serán de gran ayuda. Necesitas construir una base sólida para empezar con pie firme.

1.           Comprender los fundamentos

Lo primero es entender cómo funciona la bolsa. Se trata de participar, comprando y vendiendo activos como acciones, fondos y ETFs.

Por otro lado, también te servirá conocer conceptos como la oferta y la demanda, la capitalización y los indicadores de rendimiento.

Además, debes aprender cómo la oscilación de los precios en el mercado la determinan diversas condiciones. Ya sea por cambios en la economía, las políticas gubernamentales o las tendencias mundiales.

Cada uno de ellos tiene la capacidad de influir directa e indirectamente en el mercado. Por ende, es importante que intentes comprender cómo trabajan en conjunto estos elementos.

2.           Definir tus objetivos financieros

Antes de invertir, establece tus objetivos financieros. Estos deben ser concisos y realistas. ¿Buscas generar ingresos a largo plazo?, ¿deseas construir un patrimonio para tu jubilación?, o ¿prefieres algo más arriesgado con mayor potencial de rentabilidad?

Tus objetivos son el primer paso para construir algo sólido. Al saber qué quieres lograr, podrás seleccionar las inversiones que mejor se adapten a tu perfil y tolerancia al riesgo.

3.           Elegir una plataforma

La elección de la plataforma es tan importante como las inversiones mismas. Existen numerosas opciones, entre ellas bancos tradicionales y brókeres online como DEGIRO. Éstas tienen acceso a diferentes mercados y productos.

Al elegir una plataforma, ten en mente factores comolas comisiones, los instrumentos financieros disponibles, la facilidad de uso y la calidad de las herramientas de análisis.

4.           Expandir tu cartera de inversiones

Diversificar es un enfoque para gestionar el riesgo. De este modo, puedes invertir en diferentes activos, como acciones, bonos y ETFs. Así proteges tu inversión de las subidas y bajadas de un solo producto o industria.

Una forma de diversificar es a través de la inversión en ETFs ¿Por qué es conveniente? Porque un ETF puede replicar el rendimiento de todo un índice financiero.

5.           Monitorear y ajustar tu estrategia

La inversión en bolsa es un proceso que requiere un seguimiento constante. No te quedes cruzado de brazos. Es importante dedicar tiempo a revisar cómo va tu inversión para aprovechar las oportunidades que surjan.

Un pequeño ajuste según el comportamiento del mercado marca la diferencia en tus resultados a largo plazo.

Invertir en la bolsa podría llegar a proporcionarte fondos para tu futuro. No obstante, se debe hacer con conocimiento y cautela.

Este artículo se ha redactado en colaboración con la plataforma de inversión DEGIRO.

Los resultados pasados no son un indicador fiable de los resultados en el futuro.

La información de este artículo no está escrita con fines de asesoramiento, ni pretende recomendar ninguna inversión. Ten en cuenta que los hechos pueden haber cambiado desde que se escribió originalmente el artículo. Invertir conlleva riesgos (por ejemplo, volatilidad de precios, riesgo de divisas o de liquidez). Puedes perder los fondos invertidos. Ten en cuenta tus conocimientos y experiencia a la hora de tomar decisiones de inversión. Los mercados son volátiles y pueden fluctuar significativamente debido a acontecimientos económicos, políticos, normativos o de otro tipo.