Les reciben con insultos

por donde quiera que van;
que Catalunya es muy seria
con quienes roban su pan
abusando del poder,
convertidos en un clan.
Todos están imputados
por conductas corruptivas;
sólo un vástago se libra
de formar la comitiva:
de excursionistas a Andorra,
al Caribe, o a Suiza.
Lo que cuesta comprender
sin dudar de la justicia
es qué algunos robaperas,
en la trena pasen lista;
mientras los del clan Pujol,
ni medidas preventivas.
Ellos campan por sus fueros
a todas horas del día.
Ellos pueden darse el piro
tan libres como ese ripio
sumamente cabreado
que, a esos jetas, les dedico!…
Francisco Barbachano

