El Departament d’Interior de la Generalitat prepara nuevas medidas de control de la velocidad que afectarán especialmente a la AP-7, entre Santa Perpètua i El Papiol, y entre La Roca y Sant Celoni y la C-33, entre Parets y Barcelona.

El conseller de Interior, Joan Ignasi Elena ha anunciado que para controlar la velocidad de estas autopistas, el Departamento de Interior licitará este 2022 la instalación del sistema de velocidad variable en la C-58 y la iniciación de los proyectos para instalar sistemas de velocidad variable en la AP-7 centro (entre Santa Perpetua de la Mogoda y el Papiol), en la AP-7 Nord (entre Sant Celoni y la Roca del Vallès) y en la C-33 (entre Parets del Vallès y el Nus de la Trinitat).

Estas medidas deberían añadirse a la propuesta hecha por el Gobierno de reducir a 110 km/h la velocidad en la AP-7 y a 100 km/h en tramos donde hay acumulación de accidentes en la parte central del AP-7/B-30, a su paso por el Vallès.

El conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, presentó hoy al Govern un informe de medidas para una mejor gestión del tráfico y la velocidad con el objetivo de reducir la accidentalidad y las retenciones en las carreteras catalanas.


El informe muestra que, en cuanto a la siniestralidad, hay un 22% menos de accidentes con víctimas mortales o heridos graves en el conjunto de la red viaria y, en relación con el nivel de retenciones, el último puente de la segunda Pascua, el total de kilómetros de retenciones fue un 47% más bajo que en 2019. Aunque el total de la movilidad es similar al del año 2019, la AP-7 y la C-33 han incrementado cerca del 40% el tráfico total, y la AP-7 concentra el 20% de las víctimas mortales de toda la red viaria catalana, con 14 víctimas mortales hasta ahora.

Ante el incremento de tráfico en estas vías, el Gobierno anuncia que se habilitará un carril adicional nuevo en la AP-7 norte entre Sant Celoni y Parets del Vallès, que se sumará a los 40 km de carril adicional con los que se ha dotado a la AP-7 sur. También ha informado de un carril adicional en la C-32 norte, de Llavaneres hasta Montgat.

Asimismo, en las próximas semanas entrará en funcionamiento un sistema de grúas en distintos puntos estratégicos de la AP-7 para retirar vehículos accidentados con celeridad, así como la entrada en vigor de las restricciones de circulación de camiones por Sant Joan, todos los fines de semana de julio y fechas de especial intensidad de la movilidad.

Entre otras medidas, también se establecerá una limitación de la circulación de camiones por la derecha ya 80 km/h en el tramo de AP-7 de dos carriles en el sur del país y en el tramo central de la AP-7 en los días de especial confluencia de tráfico, los viernes o los días previos a un festivo a partir de las 5 de la tarde. Y también se trabaja en un plan de aparcamientos para transportistas que les garantice el descanso en distintos puntos de la AP-7.

El Ejecutivo considera que la liberación de los peajes se ha hecho sin planificación alguna y que hay un problema estructural en la AP-7, por lo que reclama un compromiso claro del gobierno español con las infraestructuras en Cataluña, como el ampliación de un tercer carril en Tarragona, la conexión de la AP-7 con la A-7 para derivar parte del tráfico a esta autovía gratuita, la ampliación de la capacidad del enlace de la AP-7 con la A-2 en sentido norte en Martorell o la finalización de las obras de la N-II entre Tordera y Vidreres.